1. Los sistemas informáticos: conceptos básicos, estructura, elementos, clasificación, funcionalidad y codificación de la información
🎯 Idea clave
- Un sistema informático es un conjunto integrado de hardware, software, datos y personas que actúa de forma coordinada para procesar información.
- Su finalidad principal es capturar, procesar, almacenar y transmitir información con el objetivo de satisfacer necesidades específicas.
- La estructura del sistema informático incluye componentes físicos (hardware), lógicos (software), datos y usuarios, todos interrelacionados.
- La clasificación de los sistemas informáticos se realiza según su tamaño, capacidad y funcionalidad, diferenciando entre superordenadores, mainframes, servidores, ordenadores personales y sistemas embebidos.
- La codificación de la información se basa en el sistema binario, utilizando estándares como ASCII y Unicode para representar datos.
- Ninguno de los componentes por sí solo constituye un sistema informático; es su integración lo que lo define.
📚 Desarrollo
Definición y alcance. Un sistema informático es el conjunto organizado de elementos heterogéneos —hardware, software, datos e individuos— que interactúan de manera coordinada para realizar operaciones automatizadas con información. Esta definición destaca la naturaleza sistémica del concepto, donde la interacción entre componentes es tan relevante como los propios elementos. El sistema no se limita a un ordenador aislado, sino que abarca una arquitectura completa orientada a resolver tareas con fiabilidad y eficiencia.
Componentes fundamentales. Los elementos que conforman un sistema informático son cuatro: hardware (componentes físicos como procesadores, memoria o periféricos), software (programas y sistemas operativos que gobiernan el hardware), datos (información procesada o almacenada) y usuarios (personas que interactúan con el sistema). Además, se incluyen procedimientos organizativos que regulan su uso y funcionamiento. La ausencia de cualquiera de estos componentes impide que el conjunto funcione como un sistema informático completo.
Estructura funcional. La estructura de un sistema informático suele agruparse en cinco fases principales: entrada (captura de datos mediante periféricos como teclados o escáneres), tratamiento (procesamiento de los datos según instrucciones del software), almacenamiento (guardado de información en discos duros, memorias o bases de datos), salida (presentación de resultados a través de pantallas, impresoras o redes) y control (supervisión del proceso para garantizar su correcto desarrollo). Esta secuencia asegura que la información se transforme en un resultado útil.
Clasificación por tamaño y capacidad. Los sistemas informáticos se clasifican según su potencia y finalidad en varias categorías. Los superordenadores son los más potentes, diseñados para tareas complejas como simulaciones científicas. Los mainframes se utilizan en entornos empresariales para gestionar grandes volúmenes de datos. Los servidores proporcionan servicios a otros equipos en una red. Los ordenadores personales están orientados al uso individual, mientras que los sistemas embebidos son dispositivos especializados integrados en otros equipos, como electrodomésticos o vehículos.
Codificación de la información. La representación de la información en un sistema informático se realiza mediante el sistema binario, que utiliza bits (dígitos 0 y 1) como unidad básica. Un conjunto de 8 bits forma un byte, y múltiplos como kilobytes (KB), megabytes (MB), gigabytes (GB) y terabytes (TB) permiten medir la capacidad de almacenamiento. Para estandarizar la representación de caracteres, se emplean sistemas como ASCII (para caracteres básicos) y Unicode (que incluye símbolos de múltiples idiomas y emojis).
Diferenciación conceptual. Es crucial distinguir entre sistema informático e informática. Mientras que el primero se refiere al soporte tecnológico concreto (hardware, software, datos y usuarios), la informática es la ciencia que estudia el tratamiento automático de la información. Asimismo, un ordenador es la máquina física que ejecuta programas, pero no constituye un sistema informático por sí solo sin el resto de componentes.
Funcionalidad y objetivos. La funcionalidad principal de un sistema informático es automatizar el tratamiento de la información para mejorar la eficiencia en procesos de gestión, control o comunicación. Su diseño debe garantizar la coherencia funcional, es decir, que todos los elementos trabajen de manera integrada para alcanzar los objetivos previstos. Esta coordinación permite desde tareas simples, como redactar un documento, hasta operaciones complejas, como gestionar bases de datos hospitalarias en el ámbito sanitario.
🧩 Elementos esenciales
- Hardware: Componentes físicos del sistema, como la CPU, memoria RAM, discos duros y periféricos, que permiten la ejecución de tareas.
- Software: Programas y sistemas operativos que controlan el hardware y facilitan la interacción con el usuario.
- Datos: Información procesada o almacenada por el sistema, que puede ser de entrada, salida o intermedia.
- Usuarios: Personas que operan el sistema, ya sean administradores, programadores o usuarios finales.
- Procedimientos: Normas y protocolos que regulan el uso y mantenimiento del sistema informático.
- Entrada: Fase en la que se capturan datos mediante dispositivos como teclados, ratones o escáneres.
- Procesamiento: Etapa en la que el sistema transforma los datos según las instrucciones del software.
- Almacenamiento: Guardado de información en soportes como discos duros, memorias USB o bases de datos.
- Salida: Presentación de resultados a través de pantallas, impresoras o redes de comunicación.
- Sistema binario: Base de la codificación de la información, utilizando bits (0 y 1) como unidad fundamental.
- ASCII y Unicode: Estándares de codificación que permiten representar caracteres, símbolos y emojis en formato digital.
- Clasificación por tamaño: Diferenciación entre superordenadores, mainframes, servidores, ordenadores personales y sistemas embebidos según su capacidad y uso.
🧠 Recuerda
- Un sistema informático no es solo un ordenador, sino la integración de hardware, software, datos y usuarios.
- La finalidad del sistema es automatizar el tratamiento de la información para mejorar procesos de gestión o comunicación.
- Los componentes físicos (hardware) y lógicos (software) son igualmente esenciales para su funcionamiento.
- La codificación binaria (bits y bytes) es la base de la representación de datos en cualquier sistema informático.
- Los sistemas se clasifican según su tamaño y capacidad, desde superordenadores hasta dispositivos embebidos.
- La estructura funcional incluye entrada, procesamiento, almacenamiento, salida y control.
- Los estándares como ASCII y Unicode permiten la representación estandarizada de caracteres y símbolos.
- La informática es la ciencia que estudia el tratamiento automático de la información, mientras que el sistema informático es su aplicación práctica.
2. Hardware, estructura funcional de un ordenador, componentes físicos, periféricos de entrada y salida
🎯 Idea clave
- El hardware comprende todos los componentes físicos y tangibles de un sistema informático, esenciales para su funcionamiento.
- La estructura funcional de un ordenador se organiza en bloques interconectados: entrada, proceso, memoria, almacenamiento, salida y comunicación.
- La arquitectura de Von Neumann establece que el procesador, la memoria y los dispositivos de entrada/salida se comunican mediante buses, permitiendo flexibilidad y reprogramación.
- Los periféricos amplían la funcionalidad del equipo y se clasifican en dispositivos de entrada, salida o mixtos según su función.
- Los puertos son puntos de conexión que facilitan la interacción entre el equipo central y los periféricos, condicionando la expansión del sistema.
- La distinción entre memoria y almacenamiento es clave: la primera mantiene datos temporales, mientras el segundo conserva información de forma permanente.
📚 Desarrollo
Definición de hardware. El hardware constituye el conjunto de componentes físicos, electrónicos y tangibles que forman un sistema informático. Incluye elementos como el procesador, la memoria, los discos de almacenamiento, la placa base, los periféricos y los cables de interconexión. Sin hardware, no existe sistema informático operativo, ya que es la base material sobre la que actúa el software. Ambos componentes son interdependientes: el hardware sin software es inerte, y el software sin hardware no puede ejecutarse.
Estructura funcional básica. Un ordenador se organiza en bloques funcionales que trabajan de forma coordinada para recibir datos, procesarlos y ofrecer resultados. Estos bloques son: entrada (introducción de datos), proceso (ejecución de operaciones), memoria (almacenamiento temporal de datos e instrucciones), almacenamiento (conservación permanente de información), salida (presentación de resultados) e interconexión (comunicación entre componentes). Esta estructura permite comprender el funcionamiento del equipo sin necesidad de profundizar en detalles técnicos complejos.
Arquitectura de Von Neumann. Esta arquitectura, formulada en 1945, sigue siendo la base de los ordenadores modernos, incluidos los utilizados en el Servicio Andaluz de Salud. Establece que el procesador, la memoria principal y los dispositivos de entrada/salida se comunican mediante un sistema de buses, que transportan datos, direcciones y señales de control. Un principio fundamental es que el programa y los datos residen en la misma memoria, lo que permite reprogramar el sistema sin modificar el hardware. Esta flexibilidad es esencial en entornos como el sanitario, donde los equipos deben adaptarse a diferentes aplicaciones y necesidades.
Periféricos de entrada. Estos dispositivos permiten introducir datos e instrucciones en el ordenador. Pueden ser manuales, como el teclado o el ratón, automáticos, como sensores o lectores de códigos de barras, o procedentes de otros sistemas, como transferencias en red. En entornos administrativos y sanitarios, los teclados ergonómicos, silenciosos y resistentes a líquidos son especialmente relevantes para garantizar comodidad y durabilidad. Otros ejemplos incluyen escáneres, que digitalizan documentos para su integración en sistemas como el expediente electrónico o la historia clínica digital.
Periféricos de salida. Presentan los resultados del procesamiento al usuario o a otros sistemas. Incluyen dispositivos como monitores, impresoras y altavoces. La salida puede ser visual, impresa, sonora o digital, y su finalidad es comunicar la información procesada de manera comprensible. En el ámbito sanitario, dispositivos como monitores de signos vitales o equipos de diagnóstico por imagen actúan como periféricos de salida especializados, integrando sistemas informáticos de propósito específico.
Periféricos mixtos. Algunos dispositivos combinan funciones de entrada y salida, como pantallas táctiles, memorias externas USB o impresoras multifunción. Estos periféricos son especialmente útiles en entornos donde se requiere interacción bidireccional, como la consulta de datos y su modificación en tiempo real. Su clasificación depende de la función concreta que desempeñen en cada momento, no de su apariencia física.
Puertos y conectividad. Los puertos son los puntos de conexión entre el equipo central y los periféricos. Pueden ser físicos, como USB, HDMI o RJ-45, o lógicos, cuando un servicio de red actúa como punto de acceso. La existencia de puertos adecuados condiciona la capacidad de expansión del sistema, su conectividad y la facilidad de mantenimiento. En entornos como el SAS, donde la interoperabilidad entre dispositivos es crucial, los puertos juegan un papel determinante en la integración de equipos médicos e informáticos.
Memoria vs. almacenamiento. La memoria principal (RAM) mantiene datos e instrucciones de forma temporal para permitir el trabajo inmediato, mientras que el almacenamiento secundario (discos duros, SSD, soportes externos) conserva la información de manera permanente. Esta distinción es fundamental para entender cómo un ordenador gestiona los datos: la memoria es volátil y se borra al apagar el equipo, mientras que el almacenamiento persiste. En sistemas sanitarios, esta diferencia es crítica para garantizar la disponibilidad y seguridad de la información clínica.
🧩 Elementos esenciales
- Hardware: Conjunto de componentes físicos y tangibles de un sistema informático, como procesador, memoria, discos y periféricos.
- Estructura funcional: Organización en bloques (entrada, proceso, memoria, almacenamiento, salida e interconexión) que define el flujo de información.
- Arquitectura de Von Neumann: Modelo que establece la comunicación entre procesador, memoria y dispositivos de entrada/salida mediante buses.
- Periféricos de entrada: Dispositivos como teclado, ratón o escáner que introducen datos en el sistema.
- Periféricos de salida: Dispositivos como monitor, impresora o altavoces que presentan resultados del procesamiento.
- Periféricos mixtos: Dispositivos como pantallas táctiles o memorias USB que combinan funciones de entrada y salida.
- Puertos: Puntos de conexión físicos (USB, HDMI) o lógicos (servicios de red) que permiten la interacción con periféricos.
- Memoria principal (RAM): Almacenamiento temporal de datos e instrucciones en uso, volátil y de acceso rápido.
- Almacenamiento secundario: Conservación permanente de información en discos duros, SSD o soportes externos.
- Buses: Canales de comunicación interna que transportan datos, direcciones y señales de control entre componentes.
- Teclados especializados: Modelos ergonómicos, silenciosos o resistentes a líquidos, diseñados para entornos administrativos y sanitarios.
- Escáneres: Dispositivos para digitalizar documentos, esenciales en la implantación de expedientes electrónicos.
🧠 Recuerda
- El hardware es la base física del sistema informático, sin la cual el software no puede funcionar.
- La estructura funcional del ordenador se divide en bloques interconectados que trabajan de forma coordinada.
- La arquitectura de Von Neumann es el modelo fundamental que rige el funcionamiento de los ordenadores modernos.
- Los periféricos se clasifican según su función: entrada, salida o mixtos.
- Los puertos son esenciales para la conectividad y expansión del sistema.
- La memoria principal (RAM) es temporal, mientras que el almacenamiento secundario conserva la información de forma permanente.
- En entornos sanitarios, los periféricos especializados integran sistemas informáticos con dispositivos médicos.
- La digitalización de documentos es clave para la implantación de sistemas como la historia clínica digital.
- Los teclados ergonómicos y resistentes son especialmente relevantes en puestos con uso intensivo.
- La interoperabilidad entre dispositivos depende de la existencia de puertos y protocolos adecuados.
3. Software, soporte lógico de un ordenador: conceptos básicos, elementos, clasificación y funcionalidades, sistemas operativos
🎯 Idea clave
- El software es el conjunto de programas, instrucciones y datos que permiten al hardware ejecutar tareas útiles y especializadas.
- Se clasifica principalmente en software de sistema, que gestiona recursos del hardware, y software de aplicación, que resuelve necesidades concretas del usuario.
- El sistema operativo es el componente fundamental del software de sistema, actuando como intermediario entre el hardware y el resto de programas.
- En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), el software de aplicación incluye herramientas corporativas como DIRAYA, GERHONTE o SIGLO.
- La licencia de software regula las condiciones de uso, copia, modificación y distribución del soporte lógico.
- Los sistemas operativos se clasifican según su entorno de uso, número de usuarios y capacidad para ejecutar tareas simultáneas.
📚 Desarrollo
Definición y naturaleza del software. El software, también denominado soporte lógico, es el componente intangible de un sistema informático. Está formado por programas, instrucciones, datos y reglas que dirigen el funcionamiento del hardware para realizar tareas concretas. A diferencia del hardware, que es físico y tangible, el software carece de existencia material, existiendo como secuencias de bits almacenadas en dispositivos o transmitidas por redes. Su función principal es convertir una máquina genérica en una herramienta especializada, capaz de ejecutar desde tareas administrativas hasta procesos clínicos.
Relación con el hardware. El software y el hardware son complementarios e inseparables. Mientras el hardware proporciona la capacidad física de cálculo, almacenamiento y comunicación, el software aporta las instrucciones y estructuras lógicas necesarias para aprovechar esa capacidad. En el ámbito del Servicio Andaluz de Salud (SAS), esta relación es especialmente relevante, ya que el software corporativo —como las aplicaciones de gestión clínica o administrativa— depende del hardware para funcionar, pero es el software el que determina qué tareas puede realizar el equipo.
Clasificación por función. El software se clasifica principalmente en dos grandes categorías: software de sistema y software de aplicación. El primero gestiona y controla los recursos del hardware, proporcionando los servicios básicos sobre los que se ejecuta el resto del software. Incluye el sistema operativo, los controladores de dispositivo (drivers), el firmware (BIOS/UEFI) y las utilidades del sistema. El segundo, el software de aplicación, está diseñado para realizar tareas específicas del usuario, como procesamiento de textos, gestión de bases de datos o navegación web, y se ejecuta sobre el sistema operativo.
Sistemas operativos. El sistema operativo es el núcleo del software de sistema. Actúa como intermediario entre el hardware y las aplicaciones, coordinando recursos como la memoria, el procesador, los dispositivos de entrada/salida y los procesos en ejecución. En el SAS, los sistemas operativos más utilizados en entornos corporativos suelen ser de propósito general, como Windows 10/11 o distribuciones de Linux, aunque también pueden encontrarse sistemas embebidos en dispositivos médicos o de diagnóstico.
Clasificación de los sistemas operativos. Los sistemas operativos se clasifican según diversos criterios. Por entorno de uso, destacan los de propósito general (Windows, macOS), los de servidor (Windows Server, RHEL), los de tiempo real (usados en dispositivos médicos críticos), los móviles (Android, iOS) y los embebidos (integrados en routers o impresoras). Por número de usuarios y tareas, se distinguen los monousuario/multiusuario y los monotarea/multitarea, dependiendo de si admiten una o varias sesiones simultáneas o procesos en paralelo.
Software de aplicación en el SAS. En el ámbito administrativo del Servicio Andaluz de Salud, el software de aplicación incluye herramientas corporativas como DIRAYA (gestión clínica), GERHONTE (gestión de recursos humanos), SIGLO (gestión económica) o Receta XXI (prescripción electrónica). También forman parte de este grupo las aplicaciones ofimáticas (Microsoft 365, LibreOffice), los navegadores web y los clientes de correo electrónico, esenciales para el trabajo diario del personal administrativo.
Licencias de software. La licencia de software es el instrumento jurídico que regula las condiciones bajo las cuales los usuarios pueden utilizar, copiar, modificar o distribuir el software. Las licencias pueden ser propietarias, como las de Windows o macOS, o libres, como las de Linux (GPL). En la Administración Pública, el uso de software debe ajustarse a las políticas de licenciamiento establecidas, garantizando tanto la legalidad como la eficiencia en el uso de los recursos tecnológicos.
🧩 Elementos esenciales
- Software: Conjunto de programas, instrucciones y datos que permiten al hardware realizar tareas útiles.
- Soporte lógico: Término equivalente a software, enfatizando su naturaleza intangible y su función de soporte.
- Software de sistema: Capa de software más cercana al hardware, que gestiona recursos y proporciona servicios básicos.
- Sistema operativo: Componente fundamental del software de sistema, encargado de coordinar el hardware y las aplicaciones.
- Controladores (drivers): Programas que permiten la comunicación entre el sistema operativo y los dispositivos hardware.
- Firmware (BIOS/UEFI): Software integrado en el hardware que facilita el arranque y la configuración básica del equipo.
- Software de aplicación: Programas diseñados para realizar tareas específicas del usuario, como procesamiento de textos o gestión de bases de datos.
- Aplicaciones corporativas: Herramientas específicas del SAS, como DIRAYA, GERHONTE o SIGLO, para la gestión clínica y administrativa.
- Licencia de software: Instrumento jurídico que regula el uso, copia, modificación y distribución del software.
- Sistemas operativos de propósito general: Diseñados para equilibrar facilidad de uso, compatibilidad y prestaciones (ej. Windows, macOS).
- Sistemas operativos de servidor: Priorizan estabilidad, servicios de red y administración remota (ej. Windows Server, RHEL).
- Sistemas operativos embebidos: Integrados en dispositivos con funciones específicas, como equipos médicos o routers.
🧠 Recuerda
- El software es intangible y convierte el hardware en una herramienta útil para tareas concretas.
- El sistema operativo es el núcleo del software de sistema y actúa como intermediario entre el hardware y las aplicaciones.
- El software de aplicación resuelve necesidades específicas del usuario, como la gestión clínica o administrativa en el SAS.
- Las aplicaciones corporativas del SAS, como DIRAYA o GERHONTE, son ejemplos de software de aplicación especializado.
- Los sistemas operativos se clasifican según su entorno de uso, número de usuarios y capacidad para ejecutar tareas simultáneas.
- La licencia de software regula las condiciones de uso y es clave para garantizar la legalidad en la Administración Pública.
- El software de sistema incluye, además del sistema operativo, controladores, firmware y utilidades del sistema.
- En el SAS, el software ofimático y las herramientas de comunicación son esenciales para el trabajo administrativo diario.
4. Mantenimiento básico de los ordenadores (Preventivo y Correctivo)
🎯 Idea clave
- El mantenimiento informático garantiza el funcionamiento óptimo de los sistemas, su disponibilidad y la prolongación de su vida útil.
- El mantenimiento preventivo consiste en actuaciones planificadas para evitar fallos antes de que ocurran.
- El mantenimiento correctivo se realiza para reparar averías o errores una vez que ya se han producido.
- Ambos tipos de mantenimiento son complementarios y esenciales en entornos sanitarios como el SAS.
- La combinación de mantenimiento preventivo y correctivo minimiza riesgos y asegura la continuidad asistencial.
- En el SAS, el soporte TIC como ayudaDIGITAL canaliza incidencias y solicitudes de mantenimiento.
📚 Desarrollo
Definición y propósito. El mantenimiento informático comprende el conjunto de actuaciones técnicas, organizativas y procedimentales destinadas a conservar los sistemas informáticos en condiciones óptimas de funcionamiento. Su objetivo principal es garantizar la disponibilidad de los equipos, prolongar su vida útil y reducir el riesgo de fallos que puedan afectar a la prestación de servicios, especialmente crítico en entornos sanitarios como el Servicio Andaluz de Salud (SAS).
Mantenimiento preventivo. Este tipo de mantenimiento incluye actuaciones planificadas y periódicas que se ejecutan antes de que se produzca un fallo. Su finalidad es evitar o retrasar la aparición de problemas, asegurando que los equipos funcionen de manera eficiente. En el ámbito del SAS, el mantenimiento preventivo abarca tareas como la limpieza física de los equipos, la actualización de software y drivers, la desfragmentación de discos y la realización de copias de seguridad. Estas acciones son fundamentales para prevenir incidencias que puedan interrumpir la atención sanitaria.
Mantenimiento correctivo. A diferencia del preventivo, el mantenimiento correctivo se realiza una vez que el fallo ya ha ocurrido. Su objetivo es restituir el sistema a su estado funcional en el menor tiempo posible. En el SAS, este tipo de mantenimiento incluye el diagnóstico y reparación de averías hardware, como equipos que no arrancan o periféricos que no funcionan, así como la corrección de errores software. La plataforma ayudaDIGITAL actúa como canal oficial para registrar y gestionar estas incidencias, asegurando una respuesta ágil y eficiente.
Complementariedad de ambos tipos. El mantenimiento preventivo y correctivo no son excluyentes, sino que se complementan para garantizar la operatividad de los sistemas. En un entorno sanitario, donde la interrupción del servicio puede tener consecuencias graves, esta combinación es esencial. El preventivo reduce la probabilidad de fallos, mientras que el correctivo actúa como red de seguridad cuando estos ocurren, minimizando el impacto en la atención al paciente.
Aplicación en el SAS. El Servicio Andaluz de Salud gestiona un parque informático extenso, distribuido en hospitales, centros de salud y unidades administrativas. La correcta gestión del mantenimiento es imprescindible para la continuidad de los sistemas de información sanitaria. El servicio ayudaDIGITAL, como soporte integral TIC del SAS, integra el centro de servicios al usuario y los servicios del puesto de trabajo, resolviendo incidencias y gestionando solicitudes de configuración, acceso a aplicaciones y actualizaciones.
Importancia en la continuidad asistencial. En el SAS, la criticidad de los sistemas informáticos es elevada debido al funcionamiento ininterrumpido de los servicios sanitarios. La gestión del mantenimiento no es una cuestión meramente técnica, sino una condición indispensable para el servicio público. La plataforma corporativa SIGMA-MANSIS, por ejemplo, permite la gestión integral del mantenimiento, integrando tareas, contratos, costes y datos históricos, lo que refuerza la capacidad de respuesta ante incidencias.
Estructura organizativa. En los centros del SAS, el mantenimiento se articula en torno a unidades especializadas, como el Servicio de Mantenimiento y Obras en hospitales. Estas unidades dependen de la Dirección de Gestión y Servicios Generales y gestionan tanto el mantenimiento de infraestructuras como el de instalaciones electromecánicas y equipos informáticos. Esta estructura organizativa asegura que las actuaciones de mantenimiento se realicen de manera coordinada y eficiente.
🧩 Elementos esenciales
- Mantenimiento preventivo: Actuaciones planificadas para evitar fallos, como limpieza física, actualizaciones de software y copias de seguridad.
- Mantenimiento correctivo: Reparación de averías o errores una vez producidos, como equipos que no arrancan o periféricos defectuosos.
- Complementariedad: Ambos tipos de mantenimiento son necesarios y se refuerzan mutuamente para garantizar la disponibilidad de los sistemas.
- Entorno sanitario: En el SAS, la interrupción del servicio puede afectar directamente a la atención al paciente, lo que aumenta la criticidad del mantenimiento.
- Plataforma ayudaDIGITAL: Herramienta del SAS para gestionar incidencias y solicitudes de mantenimiento, integrando soporte TIC y servicios al usuario.
- SIGMA-MANSIS: Sistema corporativo del SAS para la gestión integral del mantenimiento, incluyendo tareas, contratos y datos históricos.
- Unidades de mantenimiento: Estructuras organizativas en hospitales del SAS, como el Servicio de Mantenimiento y Obras, encargadas de coordinar las actuaciones.
- Criticidad: La naturaleza ininterrumpida de los servicios sanitarios exige un mantenimiento riguroso y proactivo.
- Actualizaciones: Parte del mantenimiento preventivo, incluye la instalación de parches y drivers para mantener los sistemas seguros y funcionales.
- Copias de seguridad: Medida preventiva esencial para proteger la información y garantizar su recuperación en caso de fallos.
- Diagnóstico: Fase clave del mantenimiento correctivo, consiste en identificar la causa del fallo para aplicar la solución adecuada.
- Configuración: Mantenimiento preventivo lógico, incluye la correcta configuración de equipos, accesos y aplicaciones.
🧠 Recuerda
- El mantenimiento informático se divide en preventivo y correctivo, ambos esenciales para la operatividad de los sistemas.
- El mantenimiento preventivo evita fallos mediante actuaciones planificadas, como limpieza y actualizaciones.
- El mantenimiento correctivo repara averías una vez que han ocurrido, asegurando la restauración del servicio.
- En el SAS, la combinación de ambos tipos de mantenimiento es crítica para la continuidad asistencial.
- La plataforma ayudaDIGITAL es el canal oficial del SAS para gestionar incidencias y solicitudes de mantenimiento.
- El mantenimiento no es solo técnico, sino una condición indispensable para el servicio público de salud.
- La estructura organizativa del SAS incluye unidades especializadas en mantenimiento, dependientes de la Dirección de Gestión.
- La criticidad de los sistemas en entornos sanitarios exige un mantenimiento riguroso y proactivo.
- Las copias de seguridad y las actualizaciones son medidas preventivas clave para proteger la información.
- La gestión integral del mantenimiento en el SAS se realiza a través de herramientas como SIGMA-MANSIS.
5. Nociones básicas de seguridad informática y seguridad de la información (amenazas y riesgos cibernéticos, mecanismos de protección y técnicas de seguridad)
🎯 Idea clave
- La seguridad informática en el SAS protege datos de salud especialmente sensibles, regulados por el RGPD y el Esquema Nacional de Seguridad.
- Las amenazas más frecuentes incluyen virus, ransomware, phishing y accesos no autorizados, con graves consecuencias para la asistencia sanitaria.
- Los mecanismos de protección abarcan herramientas técnicas como antivirus, cortafuegos y cifrado, junto con medidas organizativas y formación del personal.
- Cada empleado del SAS es responsable de la seguridad, desde el bloqueo de pantallas hasta el uso prudente de credenciales.
- El mantenimiento actualizado de sistemas y la gestión documentada de incidentes son obligaciones derivadas del ENS y las políticas corporativas.
- La seguridad de la información no es exclusiva del área de informática, sino una responsabilidad compartida en todos los niveles organizativos.
📚 Desarrollo
Contexto crítico en el SAS. El Servicio Andaluz de Salud gestiona datos de salud de millones de ciudadanos, considerados de categoría especial por el RGPD. Estos datos, almacenados en sistemas como DIRAYA (historia clínica electrónica), Receta XXI (prescripción) o GERHONTE (gestión de personal), requieren el máximo nivel de protección. Un incidente de seguridad puede provocar pérdida de información clínica, interrupción de la actividad asistencial o acceso no autorizado a datos sensibles, con obligaciones legales de notificación a la Agencia Española de Protección de Datos.
Principales amenazas cibernéticas. Las amenazas más frecuentes en el entorno del SAS incluyen virus, ransomware, phishing e ingeniería social. El ransomware, por ejemplo, puede bloquear el acceso a sistemas críticos, mientras que el phishing busca obtener credenciales mediante engaños. Los accesos no autorizados representan otro riesgo significativo, especialmente cuando se trata de información sanitaria confidencial. Estas amenazas pueden comprometer la integridad, disponibilidad y confidencialidad de los datos, afectando directamente a la continuidad asistencial.
Mecanismos de protección técnicos. Para mitigar estos riesgos, el SAS implementa mecanismos como antivirus, cortafuegos, cifrado de datos y autenticación multifactor. El cifrado garantiza que la información solo sea accesible para usuarios autorizados, mientras que los cortafuegos controlan el tráfico de red para evitar intrusiones. Las copias de seguridad periódicas son esenciales para recuperar datos en caso de pérdida o corrupción. Estos mecanismos se alinean con los requisitos del Esquema Nacional de Seguridad, que establece estándares mínimos para las administraciones públicas.
Medidas organizativas y formación. La seguridad no depende únicamente de herramientas técnicas, sino también de medidas organizativas. El SAS cuenta con una Política de Seguridad TIC, aprobada en 2021, que define principios, objetivos y responsabilidades para proteger los activos de información. Además, el Código de Conducta TIC establece pautas de uso correcto de los sistemas, incluyendo la protección de datos y el uso eficiente de recursos. La formación del personal es clave, ya que cada usuario —desde auxiliares hasta directivos— puede generar, mitigar o detectar riesgos mediante hábitos cotidianos.
Responsabilidad compartida. La seguridad de la información es una responsabilidad transversal en el SAS. Todos los empleados deben adoptar prácticas seguras, como bloquear la pantalla al ausentarse, verificar destinatarios antes de enviar información o evitar la apertura de archivos sospechosos. La gestión de incidentes también es colaborativa: cualquier sospecha de amenaza debe comunicarse para activar protocolos de respuesta. Esta cultura de seguridad se refuerza con la concienciación continua y la aplicación de políticas corporativas derivadas del Decreto 1/2011 de la Junta de Andalucía.
Marco normativo y coordinación. El SAS está sujeto al Esquema Nacional de Seguridad y a las políticas de seguridad de la Junta de Andalucía, que exigen mantener sistemas actualizados y protegidos frente a vulnerabilidades. Además, como organismo público, el SAS colabora con el CCN-CERT (Centro Criptológico Nacional), que proporciona guías, herramientas y coordinación ante incidentes de seguridad. Esta conexión con entidades nacionales refuerza la capacidad de respuesta ante amenazas de gran impacto, garantizando la protección de los sistemas sanitarios.
Impacto en la confianza ciudadana. La seguridad informática en el SAS no solo cumple con obligaciones legales, sino que también refuerza la confianza de los ciudadanos en la digitalización de los servicios sanitarios. Estrategias como la Estrategia de Ciberseguridad del Sistema Nacional de Salud 2025-2028 buscan proteger la información sanitaria y asegurar la continuidad asistencial. La participación del SAS en estas iniciativas demuestra su compromiso con la protección de datos y la resiliencia de sus sistemas frente a ciberamenazas.
🧩 Elementos esenciales
- Datos de categoría especial: Información de salud gestionada por el SAS, protegida por el RGPD (artículo 9) y el ENS, con requisitos de seguridad más estrictos.
- Amenazas principales: Virus, ransomware, phishing y accesos no autorizados, que pueden comprometer la integridad, disponibilidad o confidencialidad de los datos.
- Mecanismos técnicos: Antivirus, cortafuegos, cifrado, autenticación multifactor y copias de seguridad, como herramientas básicas de protección.
- Política de Seguridad TIC: Documento aprobado en 2021 que establece principios, objetivos y responsabilidades en materia de seguridad de la información en el SAS.
- Código de Conducta TIC: Normativa interna que regula el uso correcto de los sistemas, la protección de datos y la eficiencia en el SAS.
- Responsabilidad individual: Cada empleado es parte del perímetro de seguridad, con obligaciones como bloquear pantallas o verificar destinatarios.
- Formación y concienciación: Procesos clave para que el personal identifique riesgos y adopte prácticas seguras en su trabajo diario.
- Gestión de incidentes: Protocolos para detectar, comunicar y responder a amenazas, con participación de todos los niveles organizativos.
- Marco normativo: El SAS cumple con el ENS, las políticas de la Junta de Andalucía y el Decreto 1/2011 en materia de seguridad TIC.
- Coordinación con CCN-CERT: Colaboración con el Centro Criptológico Nacional para respuesta a incidentes y aplicación de guías de seguridad.
- Actualización de sistemas: Obligación de mantener los sistemas protegidos frente a vulnerabilidades y sujetos a planes de mantenimiento documentados.
- Confianza ciudadana: La seguridad informática contribuye a la credibilidad de los servicios sanitarios digitales y a la protección de derechos fundamentales.
🧠 Recuerda
- Los datos de salud son especialmente sensibles y requieren medidas de protección reforzadas.
- Las amenazas más comunes en el SAS incluyen virus, ransomware y phishing.
- Los mecanismos de protección combinan herramientas técnicas y medidas organizativas.
- Cada empleado del SAS es responsable de la seguridad de la información.
- La Política de Seguridad TIC y el Código de Conducta TIC son documentos clave en el SAS.
- El bloqueo de pantalla y el uso prudente de credenciales son hábitos esenciales.
- La formación continua es fundamental para prevenir riesgos cibernéticos.
- El SAS colabora con el CCN-CERT para gestionar incidentes de seguridad.
- La actualización de sistemas y la gestión documentada son obligaciones derivadas del ENS.
- La seguridad informática protege no solo datos, sino también la confianza en los servicios sanitarios.
6. Conceptos básicos de dispositivos de movilidad (portátiles, tablets, móviles)
🎯 Idea clave
- Los dispositivos de movilidad son equipos informáticos diseñados para operar fuera de un entorno fijo, combinando portabilidad, autonomía energética, conectividad inalámbrica y capacidad de ejecución de aplicaciones.
- Se clasifican en tres categorías principales: ordenadores portátiles, tabletas digitales y teléfonos inteligentes, cada una con características técnicas y usos diferenciados.
- Su relevancia en el Servicio Andaluz de Salud radica en facilitar el acceso a información clínica y administrativa en cualquier punto del proceso asistencial.
- La selección del dispositivo adecuado debe basarse en criterios funcionales, de seguridad y de interoperabilidad con los sistemas existentes.
- La seguridad en estos dispositivos es crítica, especialmente en entornos sanitarios, donde se manejan datos de categoría especial según el RGPD.
- Las medidas de protección incluyen cifrado, autenticación robusta, gestión centralizada y borrado remoto para mitigar riesgos como pérdida o robo.
📚 Desarrollo
Definición y características. Los dispositivos de movilidad son equipos informáticos diseñados para ser utilizados fuera de un puesto fijo de trabajo. Su rasgo definitorio no es solo el tamaño reducido, sino la combinación de cuatro características esenciales: portabilidad física, autonomía energética mediante batería, conectividad inalámbrica y capacidad para ejecutar aplicaciones y acceder a datos desde ubicaciones variables. Estos dispositivos permiten trasladar al entorno móvil procesos que antes requerían presencia física o un puesto de escritorio.
Clasificación principal. Dentro de este grupo se distinguen tres familias principales: ordenadores portátiles, tabletas digitales y teléfonos inteligentes. Aunque comparten una arquitectura funcional común —procesador, memoria, almacenamiento, sistema operativo, batería y módulos de comunicación—, se diferencian en potencia de cómputo, tamaño, ergonomía, método de entrada de datos y contexto de uso. Los portátiles son equipos completos con teclado físico, ideales para tareas documentales intensivas, mientras que las tabletas priorizan la interacción táctil y son óptimas para consulta de información y movilidad interna.
Funcionalidad en el SAS. En el Servicio Andaluz de Salud, estos dispositivos son herramientas esenciales para médicos, enfermeros y personal administrativo. Su uso creciente responde a la necesidad de acceder a la historia clínica electrónica (HCE) y realizar telemedicina en cualquier punto del proceso asistencial, desde consultas hasta domicilios de pacientes. La elección del dispositivo debe alinearse con las tareas específicas: portátiles para teletrabajo o gestión de expedientes, tabletas para validación de datos o firma en pantalla, y smartphones para notificaciones o captura rápida de información.
Criterios de selección. La elección del dispositivo debe responder a la tarea, al usuario y al marco de seguridad, no a preferencias personales. Los portátiles son preferibles para redactar documentos extensos o trabajar con aplicaciones de escritorio, mientras que las tabletas destacan en movilidad interna y arranque rápido. Los smartphones, por su parte, son ideales para disponibilidad inmediata y servicios de uso masivo. En el sector público, se añaden criterios institucionales como accesibilidad, interoperabilidad con sistemas existentes, cumplimiento normativo en protección de datos y coste total de operación.
Riesgos de seguridad. Los dispositivos de movilidad presentan riesgos específicos como pérdida física, robo, acceso por terceros, malware o conexión a redes inseguras. Estos riesgos son especialmente críticos en entornos sanitarios, donde se manejan datos de categoría especial según el artículo 9 del RGPD. El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) exige medidas especiales para la información almacenada o en tránsito en estos equipos, dada su exposición a entornos no controlados.
Medidas de protección. Las medidas básicas incluyen identificación robusta del usuario, bloqueo automático, cifrado del dispositivo o de la información, actualización del sistema operativo y realización de copias de seguridad. En entornos corporativos como el SAS, se añaden inventario de dispositivos, asignación de responsables, gestión centralizada mediante MDM (Mobile Device Management), borrado remoto y separación entre información profesional y personal. El cifrado del almacenamiento interno es obligatorio para garantizar la confidencialidad en caso de pérdida o robo.
Gestión corporativa. La gestión de dispositivos móviles en el SAS incluye políticas como el uso obligatorio de VPN para acceder a sistemas corporativos desde redes externas, prohibición de instalar aplicaciones no autorizadas y capacidad de borrado remoto. Estas medidas buscan mitigar riesgos como la fuga de datos o el acceso no autorizado a información sensible, asegurando el cumplimiento de los estándares de seguridad exigidos en el ámbito sanitario.
🧩 Elementos esenciales
- Portabilidad: Capacidad de transportar y utilizar el dispositivo en diferentes ubicaciones, clave para su funcionalidad en movilidad.
- Autonomía energética: Uso de baterías recargables que permiten operar sin conexión a la red eléctrica durante horas.
- Conectividad inalámbrica: Integración de módulos WiFi, Bluetooth y, en algunos casos, datos móviles para acceso a redes sin cables.
- Ordenadores portátiles: Equipos completos con teclado físico, pantalla plegable y capacidad para ejecutar aplicaciones de escritorio complejas.
- Tabletas digitales: Dispositivos con pantalla táctil, sistema operativo móvil (Android/iPadOS) y optimizados para consulta y cumplimentación de formularios.
- Teléfonos inteligentes: Dispositivos con funcionalidad de telefonía móvil, conectividad permanente y orientados a uso inmediato y personal.
- Cifrado del dispositivo: Medida de seguridad obligatoria que protege los datos almacenados en caso de pérdida o robo.
- Autenticación robusta: Uso de PIN, contraseñas, huella dactilar o reconocimiento facial para evitar accesos no autorizados.
- Gestión centralizada (MDM): Herramienta corporativa para administrar políticas de seguridad, actualizaciones y borrado remoto en dispositivos móviles.
- VPN: Red privada virtual que garantiza conexiones seguras al acceder a sistemas corporativos desde redes externas.
- Borrado remoto: Funcionalidad que permite eliminar datos del dispositivo de forma remota en caso de pérdida o robo.
- Interoperabilidad: Capacidad del dispositivo para integrarse con los sistemas de información existentes en el SAS, como la HCE.
🧠 Recuerda
- Los dispositivos de movilidad combinan portabilidad, autonomía, conectividad y capacidad de ejecución de aplicaciones.
- Las tres categorías principales son portátiles, tabletas y smartphones, cada una con usos y características diferenciadas.
- En el SAS, estos dispositivos son esenciales para acceder a información clínica en cualquier punto del proceso asistencial.
- La selección del dispositivo debe basarse en criterios funcionales, de seguridad y de interoperabilidad.
- Los riesgos de seguridad incluyen pérdida, robo, malware y conexión a redes inseguras.
- Las medidas de protección incluyen cifrado, autenticación robusta, gestión centralizada y borrado remoto.
- El cifrado del almacenamiento interno es obligatorio para proteger datos sensibles.
- La gestión corporativa mediante MDM permite administrar políticas de seguridad y actualizaciones.
- El uso de VPN es obligatorio para acceder a sistemas corporativos desde redes externas.
- La separación entre información profesional y personal es una medida clave en entornos corporativos.