Tema 45. Los sistemas informáticos: conceptos básicos, estructura, elementos

Título oficial del programa: Los sistemas informáticos: conceptos básicos, estructura, elementos, clasificación, funcionalidad y codificación de la información. Hardware, estructura funcional de un ordenador, componentes físicos, periféricos de entrada y salida. Software, soporte lógico de un ordenador: conceptos básicos, elementos, clasificación y funcionalidades, sistemas operativos. Mantenimiento básico de los ordenadores (Preventivo y Correctivo). Nociones básicas de seguridad informática y seguridad de la información (amenazas y riesgos cibernéticos, mecanismos de protección y técnicas de seguridad). Conceptos básicos de dispositivos de movilidad (portátiles, tablets, móviles).

Tema específico de Administrativo

1. Los sistemas informáticos: conceptos básicos, estructura, elementos, clasificación, funcionalidad y codificación de la información

🎯 Idea clave

  • Un sistema informático es un conjunto organizado de recursos y procedimientos que interactúan para tratar información con un propósito definido.
  • La clave no reside en los equipos físicos por sí solos, sino en la coordinación de elementos para cumplir funciones específicas.
  • Todo sistema informático requiere una estructura que permita recibir, procesar, almacenar y comunicar información de manera coherente.
  • Se compone de elementos físicos (hardware), lógicos (software), datos, procedimientos y personas que operan de forma integrada.
  • La funcionalidad del sistema depende de la interacción entre sus componentes, no de su mera acumulación.
  • La codificación de la información permite su tratamiento automatizado mediante representaciones binarias o estándares como UTF-8.

📚 Desarrollo

Definición y alcance. Un sistema informático es un conjunto integrado de elementos físicos, lógicos y humanos que actúan de forma coordinada para capturar, procesar, almacenar y transmitir información. Su finalidad es satisfacer necesidades concretas de gestión, control o comunicación, y no se limita a la presencia de dispositivos aislados. La organización y las relaciones entre sus componentes son esenciales para que el sistema funcione como una unidad coherente [1][2].

Rasgos estructurales. Desde una perspectiva técnica, un sistema informático se caracteriza por tres rasgos fundamentales: la pluralidad de elementos, las relaciones de interdependencia entre ellos y la orientación hacia uno o varios propósitos. Estos rasgos distinguen un sistema de una simple acumulación de dispositivos, ya que exigen una estructura que facilite el flujo de información y la ejecución de operaciones de manera ordenada [1].

Perspectiva funcional. Todo sistema informático puede analizarse desde un modelo funcional compuesto por cuatro bloques principales: entrada, proceso, almacenamiento y salida. La entrada captura datos del exterior mediante dispositivos específicos; el proceso transforma esos datos mediante instrucciones; el almacenamiento conserva la información de forma temporal o permanente; y la salida presenta los resultados al usuario o los envía a otros sistemas. Un quinto elemento, el control, supervisa y coordina el flujo entre los demás bloques [2].

Componentes físicos y lógicos. La estructura física de un sistema informático incluye el hardware, que abarca la unidad central de procesamiento (CPU), la memoria principal (RAM y ROM), los dispositivos de almacenamiento secundario (discos duros, SSD), la placa base, la fuente de alimentación y los periféricos de entrada y salida. Estos componentes trabajan de forma conjunta para ejecutar las operaciones definidas por el software, que comprende los programas y reglas que gobiernan el funcionamiento del sistema [2].

Elementos organizativos. Además de los componentes técnicos, un sistema informático integra otros elementos clave: los datos e información que constituyen su objeto de tratamiento, los procedimientos que establecen las secuencias de actuación, las personas que interactúan con el sistema (usuarios, administradores) y las interfaces que permiten el intercambio de datos entre componentes. Esta integración garantiza que el sistema cumpla su finalidad de manera eficiente y coordinada [1].

Codificación de la información. Para que un sistema informático pueda procesar datos, es necesario representarlos mediante un sistema de codificación. La unidad básica es el bit, que puede adoptar los valores 0 o 1. Los sistemas modernos utilizan estándares como UTF-8, que permite representar caracteres mediante secuencias de uno a cuatro octetos, facilitando la compatibilidad con múltiples idiomas y símbolos. Esta codificación es esencial para el tratamiento automatizado de la información [1].

Subsistemas y modularidad. Un sistema informático puede dividirse en subsistemas, cada uno encargado de funciones específicas, sin perder la coordinación con el conjunto. Esta modularidad facilita el análisis y la gestión, ya que permite identificar responsabilidades y flujos de información de manera aislada, aunque siempre en el contexto de un objetivo global. La interacción entre subsistemas es clave para mantener la coherencia del sistema en su totalidad [1].


🧩 Elementos esenciales

  • Sistema informático: Conjunto organizado de hardware, software, datos, procedimientos y personas que interactúan para tratar información con un fin determinado.
  • Hardware: Componentes físicos del sistema, como CPU, memoria, discos duros y periféricos, que permiten la ejecución de operaciones.
  • Software: Programas y reglas lógicas que gobiernan el funcionamiento del hardware y definen las operaciones a realizar.
  • Datos: Información que el sistema captura, procesa, almacena y transmite, representada mediante codificaciones como UTF-8.
  • Procedimientos: Secuencias y condiciones que establecen cómo deben ejecutarse las operaciones dentro del sistema.
  • Personas: Usuarios, administradores y operadores que interactúan con el sistema para introducir datos, supervisar procesos o recibir resultados.
  • Estructura funcional: Modelo compuesto por entrada, proceso, almacenamiento, salida y control, que describe el flujo de información.
  • Interdependencia: Relación entre los elementos del sistema que garantiza su funcionamiento coordinado y orientado a un propósito.
  • Subsistemas: Divisiones internas del sistema que se encargan de funciones específicas sin perder la conexión con el conjunto.
  • Codificación binaria: Representación de la información mediante bits (0 y 1), base del tratamiento automatizado en los sistemas informáticos.
  • UTF-8: Estándar de codificación de caracteres que permite representar símbolos mediante secuencias de octetos, facilitando la compatibilidad multilingüe.
  • Control: Elemento funcional que supervisa y coordina el flujo de información entre los bloques de entrada, proceso, almacenamiento y salida.

🧠 Recuerda

  • Un sistema informático no es solo hardware, sino la integración de componentes físicos, lógicos, datos y personas.
  • La estructura funcional (entrada, proceso, almacenamiento, salida y control) es clave para entender su funcionamiento.
  • La codificación de la información, como UTF-8, permite su tratamiento automatizado en formato binario.
  • Los subsistemas facilitan el análisis modular, pero siempre deben mantener la coordinación con el sistema global.
  • La interdependencia entre elementos es lo que diferencia un sistema de una mera acumulación de dispositivos.
  • El software define las operaciones que el hardware ejecuta, y ambos son indispensables para el sistema.
  • Los procedimientos y las personas son componentes esenciales que completan la estructura del sistema.
  • La finalidad del sistema informático es tratar información para satisfacer necesidades concretas de gestión o comunicación.

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2. Hardware, estructura funcional de un ordenador, componentes físicos, periféricos de entrada y salida

🎯 Idea clave

  • El hardware es el conjunto de componentes físicos y tangibles que conforman un sistema informático, permitiendo su funcionamiento básico.
  • Su estructura funcional se organiza en torno a cuatro funciones principales: entrada, procesamiento, memoria y salida de datos.
  • Los periféricos amplían la funcionalidad del ordenador y se clasifican en dispositivos de entrada, salida y mixtos.
  • En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), el hardware es esencial para soportar sistemas como Diraya o SIGS, garantizando interoperabilidad y eficiencia.
  • La distinción entre hardware, software y firmware es fundamental para entender la interdependencia de los componentes informáticos.
  • Los puertos físicos y lógicos facilitan la conexión entre el equipo central y los periféricos, condicionando la capacidad de expansión del sistema.

📚 Desarrollo

Definición y naturaleza del hardware. El hardware comprende todos los componentes físicos, electrónicos y tangibles de un sistema informático. A diferencia del software, que engloba programas y datos lógicos, el hardware proporciona la infraestructura material necesaria para procesar, almacenar y transmitir información. Su naturaleza tangible incluye desde circuitos integrados hasta dispositivos externos, aunque no todos los componentes son accesibles al usuario final.

Estructura funcional básica. La arquitectura funcional de un ordenador se basa en el modelo de von Neumann, que organiza el sistema en cinco bloques coordinados: entrada de datos, procesamiento, memoria, salida de resultados y comunicación. Estos bloques trabajan de forma interdependiente para ejecutar tareas, desde la introducción de información hasta la presentación de resultados. Esta estructura, aunque evolucionada, mantiene los principios fundamentales establecidos en 1945.

Componentes físicos principales. Los elementos físicos de un ordenador incluyen la unidad central de procesamiento (CPU), la memoria RAM, los discos de almacenamiento, la placa base y los buses de comunicación. Cada componente cumple una función específica: la CPU ejecuta instrucciones, la memoria RAM almacena datos temporales, y los discos guardan información de forma permanente. La placa base actúa como soporte físico que interconecta todos los elementos.

Periféricos de entrada. Estos dispositivos introducen datos o instrucciones en el sistema. En el ámbito sanitario, destacan el teclado (para entrada de texto), el ratón (para navegación), el escáner (para digitalización de documentos), el lector de códigos de barras (para identificación de pacientes y medicamentos) y el micrófono (para dictado de informes o telemedicina). La selección de estos periféricos en el SAS prioriza criterios ergonómicos y de compatibilidad con aplicaciones clínicas.

Periféricos de salida. Presentan los resultados del procesamiento al usuario o a otros sistemas. Los más comunes son el monitor (visualización de datos), la impresora (salida en papel), los altavoces (reproducción de audio) y el proyector (presentaciones). En entornos administrativos del SAS, estos dispositivos deben garantizar claridad y precisión, especialmente en la impresión de informes o la visualización de historiales clínicos.

Periféricos mixtos. Combinan funciones de entrada y salida, como las pantallas táctiles, las memorias USB o las impresoras multifunción. Estos dispositivos son especialmente útiles en entornos donde se requiere flexibilidad, como estaciones de trabajo administrativas o puntos de atención al paciente. Su uso en el SAS debe alinearse con estándares de seguridad y compatibilidad con sistemas como Diraya o SIGS.

Puertos y conectividad. Los puertos son los puntos de conexión entre el equipo central y los periféricos. Pueden ser físicos (USB, HDMI, RJ-45) o lógicos (servicios de red). La disponibilidad de puertos adecuados determina la capacidad de expansión del sistema y facilita el mantenimiento. En el SAS, la conectividad es crítica para integrar dispositivos especializados, como lectores de tarjetas sanitarias o equipos de diagnóstico.

Relevancia en el SAS. El hardware en el Servicio Andaluz de Salud no solo soporta la operatividad diaria, sino que también garantiza la interoperabilidad entre sistemas de información sanitaria. La fiabilidad, la capacidad de procesamiento y la compatibilidad con estándares como HL7 o FHIR son esenciales para asegurar la continuidad asistencial y la gestión eficiente de recursos en hospitales y centros de salud.


🧩 Elementos esenciales

  • Hardware: Conjunto de componentes físicos que permiten el funcionamiento de un sistema informático, como la CPU, la memoria o los periféricos.
  • Estructura funcional: Organización en cinco bloques (entrada, procesamiento, memoria, salida y comunicación) que definen el flujo de trabajo de un ordenador.
  • Periféricos de entrada: Dispositivos como teclados, ratones o escáneres que introducen datos en el sistema.
  • Periféricos de salida: Dispositivos como monitores o impresoras que presentan los resultados del procesamiento.
  • Periféricos mixtos: Dispositivos que combinan funciones de entrada y salida, como pantallas táctiles o memorias USB.
  • Puertos físicos: Conexiones como USB o HDMI que permiten la interacción entre el equipo central y los periféricos.
  • Puertos lógicos: Servicios de red que actúan como puntos de acceso a recursos externos.
  • Modelo de von Neumann: Arquitectura básica que define la estructura funcional de los ordenadores modernos.
  • CPU: Unidad central de procesamiento, encargada de ejecutar instrucciones y operaciones lógicas.
  • Memoria RAM: Almacenamiento temporal de datos para el procesamiento inmediato.
  • Almacenamiento secundario: Dispositivos como discos duros que conservan información de forma permanente.
  • Interoperabilidad: Capacidad de los sistemas para intercambiar información de manera eficiente, crítica en entornos sanitarios como el SAS.

🧠 Recuerda

  • El hardware es la base material sobre la que funciona el software, y ambos son interdependientes.
  • La estructura funcional de un ordenador se organiza en entrada, procesamiento, memoria, salida y comunicación.
  • Los periféricos se clasifican en entrada, salida y mixtos, según su función.
  • En el SAS, el hardware debe ser fiable y compatible con sistemas como Diraya o SIGS.
  • Los puertos físicos y lógicos son esenciales para la conectividad y expansión del sistema.
  • La memoria RAM es temporal, mientras que el almacenamiento secundario es permanente.
  • La interoperabilidad es clave para integrar sistemas sanitarios y garantizar la continuidad asistencial.
  • Los periféricos en entornos administrativos deben priorizar ergonomía y seguridad.
  • El firmware es un tipo de software básico integrado en dispositivos hardware.
  • La selección de hardware en el SAS debe alinearse con estándares como HL7 o FHIR.

3. Software, soporte lógico de un ordenador: conceptos básicos, elementos, clasificación y funcionalidades, sistemas operativos

🎯 Idea clave

  • El software es el conjunto de programas, datos e instrucciones que permiten al hardware realizar tareas específicas y útiles.
  • A diferencia del hardware, el software es intangible y se almacena en dispositivos de memoria como discos duros o servidores en la nube.
  • Actúa como intermediario entre el usuario y el hardware, traduciendo órdenes humanas a lenguaje máquina (código binario).
  • Sin software, el hardware carece de funcionalidad práctica, ya que no puede ejecutar operaciones por sí mismo.
  • El software incluye no solo aplicaciones visibles, sino también componentes ocultos como sistemas operativos, controladores y utilidades.
  • Su clasificación funcional distingue entre software de sistema, de aplicación, de desarrollo y firmware, cada uno con finalidades específicas.

📚 Desarrollo

Definición y naturaleza. El software o soporte lógico se define como el conjunto de programas, instrucciones, datos y procedimientos que permiten al hardware de un ordenador ejecutar tareas concretas. A diferencia de los componentes físicos, el software es intangible y se almacena en soportes de memoria, como discos duros, memorias USB o servidores remotos. Su función principal es gestionar los recursos del sistema, facilitar la interacción con el usuario y resolver problemas específicos, desde cálculos matemáticos hasta la gestión de procesos administrativos en entornos como el Servicio Andaluz de Salud (SAS).

Relación con el hardware. El software y el hardware son interdependientes y complementarios. Mientras el hardware proporciona la capacidad física de procesamiento, almacenamiento y comunicación, el software dirige y aprovecha estos recursos para producir resultados útiles. Esta relación se materializa en la traducción de órdenes humanas a lenguaje máquina (código binario), organizando la ejecución de tareas de manera eficiente. Sin software, el hardware se limita a ser un conjunto de componentes electrónicos sin propósito funcional.

Componentes del software. El software no se reduce a las aplicaciones visibles para el usuario, como procesadores de texto o navegadores. Incluye también elementos esenciales que operan en segundo plano, como el sistema operativo, los controladores de dispositivos, las utilidades del sistema y las bibliotecas de código reutilizables. Estos componentes trabajan de forma coordinada para garantizar el funcionamiento estable del equipo y la ejecución de programas de manera eficiente.

Clasificación funcional. Para su estudio, el software se clasifica según su finalidad en cuatro grupos principales. El software de sistema administra el ordenador y proporciona una plataforma de ejecución, destacando el sistema operativo como su elemento más representativo. El software de aplicación resuelve tareas concretas del usuario, como programas ofimáticos o aplicaciones de gestión. El software de desarrollo facilita la creación, traducción y depuración de otros programas, incluyendo editores de código y compiladores. Por último, el firmware ofrece instrucciones básicas integradas en dispositivos, como el código de inicio de una placa base.

Funcionalidades principales. El software cumple tres funciones esenciales: gestión de recursos, interacción usuario-máquina y ejecución de aplicaciones. En el ámbito administrativo, como el del SAS, el software permite gestionar sistemas de información sanitaria, como Diraya o el Sistema de Información de Gestión Sanitaria (SIGS), garantizando la interoperabilidad y la eficiencia en la atención al paciente. Además, optimiza procesos como la codificación de datos, la generación de informes o la comunicación entre dispositivos.

Sistemas operativos. El sistema operativo es el componente central del software de sistema. Su misión es administrar los recursos físicos del ordenador (procesador, memoria, almacenamiento) y proporcionar una interfaz para que los usuarios y las aplicaciones interactúen con el hardware. Actúa como una capa intermedia que oculta la complejidad del hardware, facilitando su uso y mejorando la productividad. Ejemplos comunes incluyen Windows, Linux o macOS, cada uno con características adaptadas a distintos entornos.

Importancia en entornos profesionales. En organizaciones como el SAS, el software adquiere una relevancia estratégica. Permite la digitalización de procesos, la gestión de historiales clínicos o la coordinación entre centros sanitarios. La elección de software adecuado, compatible con estándares como HL7 o FHIR, es clave para garantizar la continuidad asistencial, la seguridad de los datos y la eficiencia operativa. Además, su correcta implementación y mantenimiento son fundamentales para evitar interrupciones en servicios críticos.


🧩 Elementos esenciales

  • Software: Conjunto de programas, datos e instrucciones que permiten al hardware ejecutar tareas específicas.
  • Intangibilidad: Característica del software que lo diferencia del hardware, al no tener presencia física.
  • Sistema operativo: Componente central del software de sistema que gestiona recursos y facilita la interacción usuario-hardware.
  • Software de sistema: Grupo funcional que administra el ordenador y proporciona una plataforma de ejecución para otros programas.
  • Software de aplicación: Programas diseñados para resolver tareas concretas del usuario, como ofimática o gestión.
  • Software de desarrollo: Herramientas para crear, traducir y depurar otros programas, como compiladores o editores de código.
  • Firmware: Software básico integrado en dispositivos para controlar su funcionamiento inicial.
  • Controladores: Programas que permiten la comunicación entre el sistema operativo y los dispositivos hardware.
  • Bibliotecas: Conjuntos de código reutilizable que facilitan el desarrollo de aplicaciones.
  • Interoperabilidad: Capacidad del software para funcionar coordinadamente con otros sistemas, clave en entornos sanitarios.
  • Lenguaje máquina: Código binario al que el software traduce las órdenes humanas para su ejecución por el hardware.
  • Utilidades del sistema: Programas que optimizan el rendimiento del ordenador, como herramientas de limpieza o diagnóstico.

🧠 Recuerda

  • El software es intangible y depende del hardware para ejecutar sus funciones.
  • Sin software, el hardware carece de utilidad práctica, ya que no puede procesar información por sí solo.
  • El sistema operativo es el componente central del software de sistema y actúa como intermediario entre el usuario y el hardware.
  • La clasificación funcional del software incluye sistema, aplicación, desarrollo y firmware, cada uno con un propósito específico.
  • El software de aplicación resuelve tareas concretas, mientras que el de sistema gestiona los recursos del equipo.
  • En entornos profesionales como el SAS, el software es clave para la gestión de datos sanitarios y la coordinación asistencial.
  • La interoperabilidad y la compatibilidad con estándares como HL7 son esenciales para garantizar la eficiencia en sistemas de información.
  • El firmware es un tipo de software integrado en dispositivos para controlar su funcionamiento básico.
  • Los controladores y las utilidades del sistema son componentes ocultos pero esenciales para el funcionamiento estable del equipo.
  • La elección y mantenimiento del software adecuado son fundamentales para evitar interrupciones en servicios críticos.

4. Mantenimiento básico de los ordenadores (Preventivo y Correctivo)

🎯 Idea clave

  • El mantenimiento básico de ordenadores comprende acciones técnicas y organizativas para garantizar su funcionamiento, disponibilidad y seguridad.
  • El mantenimiento preventivo se realiza antes de que ocurra un fallo, con intervenciones planificadas para reducir averías y optimizar el rendimiento.
  • El mantenimiento correctivo actúa tras detectar una anomalía, restaurando la funcionalidad del equipo mediante reparaciones o sustituciones.
  • Ambos tipos de mantenimiento pueden ser físicos (hardware) o lógicos (software), y pueden planificarse o ejecutarse de emergencia.
  • La finalidad es conservar o restituir la capacidad del ordenador para prestar el servicio previsto con seguridad.
  • Distinguir entre mantenimiento preventivo, correctivo, físico y lógico es esencial para aplicar las intervenciones adecuadas.

📚 Desarrollo

Definición y alcance. El mantenimiento básico de ordenadores es el conjunto de acciones técnicas, organizativas y procedimentales destinadas a preservar el funcionamiento, la disponibilidad, la seguridad y la vida útil de los equipos informáticos. Su objetivo no se limita a reparar fallos, sino a prevenirlos y garantizar que el ordenador cumpla su función en condiciones óptimas. Este mantenimiento abarca tanto el hardware (componentes físicos, periféricos, cableado) como el software (sistemas operativos, aplicaciones, configuraciones y datos).

Mantenimiento preventivo. Este tipo de mantenimiento se caracteriza por su enfoque proactivo, ya que consiste en intervenciones planificadas y sistemáticas realizadas antes de que se produzca un fallo. Su finalidad es reducir la probabilidad de averías, optimizar el rendimiento del equipo y prolongar su vida útil. Entre las acciones preventivas más comunes se incluyen la limpieza periódica de componentes, la revisión del estado general del hardware, la actualización de software, la realización de copias de seguridad y la monitorización del sistema. Estas tareas se basan en protocolos establecidos y se ejecutan con una frecuencia determinada para minimizar riesgos.

Mantenimiento correctivo. A diferencia del preventivo, el mantenimiento correctivo se activa tras la detección de un fallo o anomalía, con el objetivo de restaurar la funcionalidad del equipo. Puede ser programado, cuando el fallo no es crítico y permite planificar la reparación, o de emergencia, cuando la avería impide el funcionamiento normal del sistema y requiere una actuación inmediata. Ejemplos de acciones correctivas incluyen la reparación de archivos dañados, la corrección de problemas de arranque, la reversión de actualizaciones defectuosas o la sustitución de componentes averiados.

Diferencias clave. La principal distinción entre ambos tipos de mantenimiento radica en el momento de actuación: el preventivo actúa antes de que se manifieste el fallo, mientras que el correctivo lo hace después. Además, el preventivo suele estar programado y busca evitar incidencias, mientras que el correctivo responde a una necesidad concreta y su planificación depende de la gravedad del fallo. Ambos pueden aplicarse tanto al hardware como al software, aunque el enfoque y las técnicas varían según el ámbito.

Mantenimiento físico y lógico. El mantenimiento físico se centra en los componentes tangibles del ordenador, como la alimentación, la refrigeración, el cableado, los conectores y los periféricos. Su objetivo es garantizar que el hardware funcione correctamente y evitar daños por desgaste o condiciones ambientales adversas. Por otro lado, el mantenimiento lógico aborda aspectos intangibles, como el software, las configuraciones, los permisos, los registros y los datos. Incluye tareas como la actualización de sistemas operativos, la gestión de permisos de usuario o la recuperación de datos perdidos.

Mantenimiento evolutivo. Aunque no forma parte del mantenimiento básico tradicional, es importante mencionar el mantenimiento evolutivo, que consiste en añadir o adaptar capacidades al equipo para mejorar su funcionalidad. A diferencia del preventivo y el correctivo, no busca reparar o prevenir fallos, sino actualizar o ampliar las prestaciones del sistema. Este tipo de mantenimiento es común en entornos donde los requisitos tecnológicos evolucionan rápidamente, como en el ámbito sanitario.

Importancia en el SAS. En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), el mantenimiento de los ordenadores es crítico, ya que estos equipos soportan funciones esenciales como la gestión de citas, la historia clínica electrónica o la prescripción farmacéutica. Un fallo en el sistema puede comprometer la atención al paciente y la operatividad de los centros sanitarios. Por ello, el SAS aplica protocolos de mantenimiento preventivo y correctivo para garantizar la disponibilidad y seguridad de sus equipos informáticos.


🧩 Elementos esenciales

  • Mantenimiento preventivo: Intervenciones planificadas antes de que ocurra un fallo, como limpieza, actualizaciones o copias de seguridad, para reducir riesgos y optimizar el rendimiento.
  • Mantenimiento correctivo: Acciones realizadas tras detectar una anomalía, como reparaciones o sustituciones, para restaurar la funcionalidad del equipo.
  • Mantenimiento físico: Tareas relacionadas con el hardware, como la revisión de componentes, la limpieza de periféricos o la verificación de conexiones.
  • Mantenimiento lógico: Intervenciones sobre el software, como actualizaciones, gestión de permisos o recuperación de datos, para garantizar su correcto funcionamiento.
  • Mantenimiento programado: Intervenciones planificadas con antelación, ya sean preventivas o correctivas, que no requieren actuación inmediata.
  • Mantenimiento de emergencia: Acciones correctivas no planificadas que deben ejecutarse de forma urgente para evitar interrupciones graves en el servicio.
  • Copias de seguridad: Proceso preventivo esencial para proteger los datos y facilitar su recuperación en caso de fallo o pérdida.
  • Actualizaciones de software: Tareas preventivas que corrigen vulnerabilidades, mejoran el rendimiento o añaden nuevas funcionalidades al sistema.
  • Diagnóstico de fallos: Proceso clave en el mantenimiento correctivo para identificar la causa de una anomalía y aplicar la solución adecuada.
  • Reversión de actualizaciones: Acción correctiva que consiste en deshacer una actualización defectuosa para restaurar la estabilidad del sistema.
  • Sustitución de componentes: Intervención correctiva que implica reemplazar piezas dañadas o obsoletas para recuperar la funcionalidad del equipo.
  • Monitorización del sistema: Tarea preventiva que permite detectar señales tempranas de fallos y actuar antes de que se produzcan incidencias graves.

🧠 Recuerda

  • El mantenimiento preventivo actúa antes del fallo para evitarlo, mientras que el correctivo lo hace después para solucionarlo.
  • Ambos tipos de mantenimiento pueden ser físicos (hardware) o lógicos (software), y su aplicación depende del ámbito afectado.
  • Las copias de seguridad y las actualizaciones son acciones preventivas clave para proteger los datos y el sistema.
  • Un fallo en un ordenador puede afectar a múltiples activos, desde componentes físicos hasta configuraciones o datos.
  • El mantenimiento correctivo puede ser programado o de emergencia, según la gravedad del fallo.
  • En el SAS, el mantenimiento de ordenadores es crítico para garantizar la operatividad de los servicios sanitarios.
  • Distinguir entre mantenimiento preventivo, correctivo, físico y lógico es esencial para aplicar las intervenciones adecuadas.
  • La limpieza periódica y la revisión del estado del hardware son tareas preventivas básicas.
  • La reversión de actualizaciones defectuosas es una acción correctiva común en el mantenimiento lógico.
  • El mantenimiento evolutivo no repara fallos, sino que actualiza o amplía las capacidades del sistema.

5. Nociones básicas de seguridad informática y seguridad de la información (amenazas y riesgos cibernéticos, mecanismos de protección y técnicas de seguridad)

🎯 Idea clave

  • La ciberseguridad en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) protege datos sanitarios y garantiza la continuidad asistencial frente a amenazas digitales.
  • Los sistemas del SAS manejan datos de salud, considerados categorías especiales de datos personales por la normativa europea.
  • El factor humano es un vector crítico de riesgo, requiriendo formación y concienciación de todos los profesionales.
  • La seguridad combina medidas técnicas, organizativas y humanas para preservar confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información.
  • El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) establece los principios y requisitos mínimos aplicables al SAS como organismo público.
  • La mayoría de incidentes graves derivan de errores humanos o credenciales expuestas, no de ataques sofisticados.

📚 Desarrollo

Definición y alcance. La ciberseguridad en el SAS se define como el conjunto de medidas, procedimientos, tecnologías y políticas diseñadas para proteger sistemas de información, redes, dispositivos y datos frente a amenazas digitales. Su finalidad es garantizar la confidencialidad, integridad, disponibilidad, autenticidad y trazabilidad de la información sanitaria y administrativa, asegurando la continuidad de los servicios sanitarios y la privacidad de los datos clínicos [2].

Marco normativo. El Esquema Nacional de Seguridad (ENS), aprobado por el Real Decreto 311/2022, es la norma central que regula la seguridad de los sistemas de información en las Administraciones públicas. Este marco es de aplicación directa al SAS y establece principios como la seguridad integral —que integra elementos técnicos, humanos y organizativos— y la gestión de riesgos, donde las medidas adoptadas deben ser proporcionales a las amenazas identificadas [1].

Dimensiones de la seguridad. La ciberseguridad en el SAS no se limita a aspectos técnicos, sino que abarca dimensiones organizativas, jurídicas y humanas. Incluye la prevención de accesos no autorizados, la detección de vulnerabilidades, la respuesta a incidentes, la recuperación ante desastres y la protección de datos personales conforme al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD) [2].

Amenazas y riesgos. Las principales amenazas en el entorno sanitario incluyen el phishing, la ingeniería social, el uso de contraseñas débiles, las sesiones abiertas en equipos compartidos y el acceso desde dispositivos no seguros. El ransomware y los accesos no autorizados a historias clínicas son riesgos críticos que pueden comprometer la seguridad del paciente y la operatividad de los servicios. La mayoría de incidentes graves tienen su origen en errores humanos, como el uso inadecuado de credenciales o la instalación de software no autorizado [1].

Mecanismos de protección. Las medidas técnicas incluyen autenticación fuerte (usuario/contraseña, certificado digital, biometría), cifrado de datos en tránsito y en reposo, sistemas de registro y auditoría de accesos, y la seudonimización de datos para investigación. A nivel organizativo, se aplican controles de acceso, perfiles de usuario diferenciados, trazabilidad de accesos, formación del personal y protocolos ante brechas de seguridad. La custodia de documentación en papel y la destrucción segura de soportes también son aspectos clave [4][5].

Principio de acceso mínimo. En el entorno sanitario, el acceso a la historia clínica electrónica se rige por el principio de acceso mínimo necesario: solo los profesionales que atienden directamente a un paciente pueden consultar su historia. Este principio limita la exposición de datos sensibles y reduce el riesgo de accesos no autorizados. La monitorización continua y la revisión periódica de permisos son prácticas esenciales para mantener este control [5].

Cooperación institucional. El SAS participa en marcos de cooperación interinstitucional, como AndalucíaCERT, CCN-CERT e INCIBE, para fortalecer su capacidad de respuesta ante incidentes. Además, se integra en la Estrategia de Ciberseguridad del Sistema Nacional de Salud, que coordina esfuerzos a nivel estatal. La colaboración con estos organismos permite al SAS acceder a alertas tempranas, buenas prácticas y recursos especializados para mitigar riesgos [1].

Conducta profesional responsable. La seguridad depende en gran medida del comportamiento de los profesionales. Medidas básicas como no compartir contraseñas, bloquear el equipo cuando no se use, desconfiar de correos sospechosos, custodiar dispositivos y comunicar incidentes son fundamentales para prevenir brechas. La formación continua y la concienciación son herramientas clave para reducir la vulnerabilidad ante amenazas derivadas del factor humano [1][5].


🧩 Elementos esenciales

  • Confidencialidad: Garantía de que la información solo es accesible para quienes están autorizados, especialmente crítica en datos de salud.
  • Integridad: Protección de la información frente a modificaciones no autorizadas, asegurando que los datos sean exactos y completos.
  • Disponibilidad: Acceso a la información y sistemas en el momento necesario, evitando interrupciones que afecten a la asistencia sanitaria.
  • Autenticidad: Verificación de la identidad de usuarios y sistemas para prevenir suplantaciones o accesos fraudulentos.
  • Trazabilidad: Registro de accesos y acciones realizadas sobre la información, permitiendo auditorías y seguimiento de incidentes.
  • Autenticación fuerte: Uso de múltiples factores (contraseña, certificado digital, biometría) para verificar la identidad de los usuarios.
  • Cifrado de datos: Protección de la información mediante algoritmos que impiden su lectura por terceros no autorizados.
  • Seudonimización: Técnica que reemplaza datos identificativos por seudónimos, reduciendo el riesgo en tratamientos de investigación.
  • Control de accesos: Limitación del acceso a la información según perfiles de usuario, aplicando el principio de mínimo privilegio.
  • Trazabilidad de accesos: Registro detallado de quién accede a la información, cuándo y con qué propósito, especialmente en historias clínicas.
  • Formación y concienciación: Programas dirigidos a todos los profesionales para reducir riesgos derivados del factor humano.
  • Protocolos ante incidentes: Procedimientos establecidos para detectar, contener y recuperar sistemas tras una brecha de seguridad.
  • Copias de seguridad: Medidas para garantizar la recuperación de datos en caso de pérdida, corrupción o ataque (ej.: ransomware).
  • Monitorización continua: Vigilancia en tiempo real de sistemas y redes para detectar actividades sospechosas o vulnerabilidades.

🧠 Recuerda

  • La ciberseguridad en el SAS protege datos sanitarios y garantiza la continuidad asistencial.
  • El factor humano es uno de los principales vectores de riesgo en ciberseguridad.
  • El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) establece los principios y requisitos mínimos aplicables al SAS.
  • La confidencialidad, integridad y disponibilidad son las tres dimensiones clave de la seguridad de la información.
  • El principio de acceso mínimo necesario limita la exposición de datos clínicos a profesionales autorizados.
  • La autenticación fuerte y el cifrado son medidas técnicas esenciales para proteger la información.
  • La formación continua de los profesionales reduce riesgos derivados de errores humanos.
  • La mayoría de incidentes graves tienen su origen en credenciales expuestas o comportamientos inseguros.
  • La cooperación con organismos como AndalucíaCERT, CCN-CERT e INCIBE fortalece la capacidad de respuesta del SAS.
  • La trazabilidad de accesos permite auditorías y seguimiento de incidentes en sistemas sanitarios.
  • La seguridad no es solo tecnológica: incluye medidas organizativas, jurídicas y humanas.

6. Conceptos básicos de dispositivos de movilidad (portátiles, tablets, móviles)

🎯 Idea clave

  • Los dispositivos de movilidad son equipos informáticos diseñados para ser transportados y utilizados en diferentes ubicaciones sin depender de un puesto fijo.
  • Se caracterizan por su portabilidad, autonomía energética, conectividad inalámbrica y capacidad para ejecutar aplicaciones específicas.
  • Incluyen principalmente tres tipos: portátiles, tablets y móviles, cada uno con características técnicas y funcionales diferenciadas.
  • Facilitan la movilidad de profesionales en entornos administrativos y sanitarios, optimizando procesos y mejorando la atención al usuario.
  • Comparten componentes básicos como CPU, memoria, almacenamiento y sistemas operativos, pero difieren en formato, métodos de entrada y uso.
  • Su seguridad es crítica en entornos corporativos, requiriendo estándares y guías específicas para proteger la información.

📚 Desarrollo

Definición y propósito. Los dispositivos de movilidad son equipos informáticos portátiles que permiten acceder a información, comunicaciones y tareas desde cualquier ubicación. Su diseño prioriza la autonomía energética, la conectividad inalámbrica y la capacidad de ejecutar aplicaciones, eliminando la dependencia de un puesto fijo. En el ámbito del Servicio Andaluz de Salud (SAS), estos dispositivos son herramientas clave para garantizar la continuidad de servicios críticos, como el acceso remoto a historias clínicas electrónicas o la gestión de citas.

Tipos principales. Dentro de esta categoría se distinguen tres tipos fundamentales: portátiles, tablets y móviles. Los portátiles son ordenadores compactos con teclado físico, optimizados para productividad avanzada, como la gestión administrativa o el acceso a sistemas como Diraya. Las tablets, con pantallas táctiles de entre 7 y 13 pulgadas, están diseñadas para consumo de contenido y tareas ligeras, como la firma de consentimientos o la visualización de radiografías. Los móviles, o smartphones, integran telefonía celular y aplicaciones para comunicación inmediata, identificación y telemedicina, como la app Cita Previa SAS.

Características técnicas comunes. Todos los dispositivos de movilidad comparten atributos técnicos que los diferencian de los equipos fijos. La portabilidad es clave, con pesos que oscilan entre 150-250 gramos en móviles, 300-700 gramos en tablets y 1-3 kilogramos en portátiles. La autonomía energética se logra mediante baterías recargables de iones de litio o polímeros de litio, con capacidades variables: 3.000-5.000 mAh en móviles, 5.000-10.000 mAh en tablets y 40-100 Wh en portátiles. La conectividad inalámbrica incluye tecnologías como Wi-Fi (hasta 9,6 Gbps en Wi-Fi 6), Bluetooth (versiones 5.0/5.2) para periféricos, redes móviles (4G y 5G) y NFC para pagos o identificación.

Sistemas operativos. Los dispositivos de movilidad funcionan con sistemas operativos adaptados a sus características. Android, basado en Linux, es el más utilizado en móviles y tablets, con alta personalización pero mayor fragmentación en seguridad. iOS, de Apple, es un sistema cerrado con sandboxing estricto y actualizaciones simultáneas para todos los dispositivos. Windows, menos común en móviles, está presente en tablets híbridos como los Microsoft Surface. Estos sistemas determinan la compatibilidad con aplicaciones y la experiencia de usuario.

Diferencias funcionales. Aunque comparten componentes básicos como CPU, memoria y almacenamiento, los dispositivos de movilidad se diferencian en su formato físico, métodos de entrada y uso optimizado. Los portátiles destacan por su teclado y capacidad para trabajo documental prolongado, mientras que las tablets priorizan la interacción táctil y el uso en movimiento. Los móviles, con pantallas pequeñas y sensores integrados, están optimizados para comunicación inmediata y autenticación. Estas diferencias funcionales determinan su idoneidad para distintas tareas en entornos administrativos y sanitarios.

Aplicación en el SAS. En el Servicio Andaluz de Salud, los dispositivos de movilidad son herramientas esenciales para la movilidad de profesionales. Permiten el acceso remoto a sistemas críticos, como historias clínicas electrónicas, la coordinación entre equipos sanitarios o la gestión de citas fuera de las dependencias físicas tradicionales. Su uso mejora la eficiencia operativa y la atención al usuario, garantizando la continuidad de servicios en cualquier ubicación.

Seguridad y estándares. La seguridad de estos dispositivos es prioritaria en entornos corporativos. Normas como ISO/IEC 27001 y guías como NIST SP 800-124 o CCN-STIC 827 establecen directrices para la gestión segura de dispositivos móviles, incluyendo autenticación, cifrado y políticas de uso. La OWASP Mobile Security Testing Guide (MSTG) es relevante para evaluar la seguridad de aplicaciones sanitarias, mientras que la ENISA proporciona informes sobre riesgos y buenas prácticas en movilidad.


🧩 Elementos esenciales

  • Portabilidad: Diseñados para ser transportados fácilmente, con pesos y dimensiones reducidas según el tipo de dispositivo.
  • Autonomía energética: Baterías recargables de iones de litio o polímeros de litio, con capacidades variables según el dispositivo.
  • Conectividad inalámbrica: Wi-Fi (hasta 9,6 Gbps en Wi-Fi 6), Bluetooth (5.0/5.2), redes móviles (4G/5G) y NFC para identificación o pagos.
  • Sistemas operativos móviles: Android (Linux), iOS (Apple) y Windows (menos común en móviles), cada uno con características de seguridad y compatibilidad distintas.
  • Portátiles: Ordenadores compactos con teclado físico, optimizados para productividad avanzada y trabajo documental prolongado.
  • Tablets: Pantallas táctiles de 7"-13", ideales para consumo de contenido, formularios y uso en movimiento.
  • Móviles (smartphones): Teléfonos inteligentes con aplicaciones para comunicación, identificación y telemedicina, optimizados para inmediatez.
  • Aplicación en el SAS: Acceso remoto a historias clínicas, gestión de citas, coordinación entre equipos y tareas administrativas fuera de dependencias físicas.
  • Seguridad: Amenazas como pérdida/robo, malware o phishing, gestionadas mediante estándares como ISO/IEC 27001 o guías como CCN-STIC 827.
  • Estándares técnicos: Normas y guías como NIST SP 800-124, OWASP MSTG o informes de ENISA para garantizar la seguridad en entornos corporativos.
  • Diferencias funcionales: Portátiles para trabajo prolongado, tablets para interacción táctil y móviles para comunicación inmediata y autenticación.
  • Componentes comunes: CPU, memoria, almacenamiento, pantalla, batería, cámara, micrófono y conectividad, aunque con variaciones según el tipo de dispositivo.

🧠 Recuerda

  • Los dispositivos de movilidad eliminan la dependencia de un puesto fijo gracias a su portabilidad y autonomía.
  • Los tres tipos principales son portátiles, tablets y móviles, cada uno con usos y características diferenciadas.
  • La conectividad inalámbrica (Wi-Fi, Bluetooth, 4G/5G, NFC) es esencial para su funcionamiento en entornos profesionales.
  • Android, iOS y Windows son los sistemas operativos más utilizados, con implicaciones en seguridad y compatibilidad.
  • En el SAS, estos dispositivos optimizan procesos administrativos y sanitarios, como el acceso a historias clínicas o la gestión de citas.
  • La seguridad es crítica: normas como ISO/IEC 27001 y guías como CCN-STIC 827 establecen medidas para proteger la información.
  • Los portátiles son ideales para trabajo documental, las tablets para interacción táctil y los móviles para comunicación inmediata.
  • La autonomía energética varía según el dispositivo, desde 3.000 mAh en móviles hasta 100 Wh en portátiles.
  • La clasificación funcional atiende al formato, sistema operativo, interfaz y finalidad del dispositivo.
  • Su uso en entornos sanitarios mejora la eficiencia y la atención al usuario, garantizando continuidad en servicios críticos.

Test por tema SAS

Practica este tema de Administrativo con test por tema SAS, preguntas justificadas por tema y simulacros tipo examen. No son preguntas oficiales del SAS: son práctica privada de OposAs para estudiar con criterio.

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Preguntas justificadas

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Requisitos para presentarte

Estos son los requisitos principales para Administrativo. OposAs resume los requisitos principales para orientarte; la convocatoria oficial vigente es siempre la referencia válida.

Titulación mínima

Título de Técnico Superior (FP Grado Superior), Bachiller Superior, BUP, FP2 o equivalente.

Requisitos comunes

  • Tener 16 años cumplidos y no exceder la edad máxima de jubilación forzosa.
  • Cumplir el requisito de nacionalidad indicado en las bases generales: nacionalidad española, de la Unión Europea o supuestos asimilados.
  • Poseer la capacidad funcional necesaria para desempeñar las tareas de la categoría.
  • No haber sido separado/a del servicio ni estar inhabilitado/a para funciones públicas o para la profesión correspondiente.
  • No haber sido condenado/a por sentencia firme por delitos contra la libertad e indemnidad sexual, en los términos de las bases generales.
Detrás de OposAs

Fuera del código también hay música, discos y radio. La misma forma de hacer las cosas: con alma, pasión y criterio.

Construí OposAs para practicar test y entender cada fallo sin pelearme con "tochos de textos infinitos".

OposAs nació preparando una oposición del SAS y se ha convertido en una forma de practicar test, corregir fallos y estudiar con explicaciones claras.

Practicar test, aprender por qué la correcta lo es y, sobre todo, por qué las incorrectas no lo son.

OposAs está pensado para practicar test y aprender mientras corriges, sin tragarte textos interminables antes de empezar. Cuando fallas, la justificación te ayuda a entender la correcta y, sobre todo, las incorrectas: ahí suele estar el aprendizaje.

No hay una empresa detrás. Hay una persona que construyó desde cero una herramienta para que estudiar no se convierta en algo pesado, sino en un proceso más claro, practicable y llevadero.

De opositor a opositor, Serafín.