Tema 17. Los Sistemas Informáticos. Conceptos básicos, estructura, manejo

Título oficial del programa: Los Sistemas Informáticos. Conceptos básicos, estructura, manejo, componentes, clasificación, codificación y almacenamiento de la información. El ordenador. Hardware, estructura funcional de un ordenador, componentes físicos y periféricos. Software, soporte lógico de un ordenador, componentes y sistemas operativos. Mantenimiento básico de los ordenadores. Nociones básicas de seguridad informática y seguridad de la información (amenazas y riesgos cibernéticos, sistema de prevención y detección de intrusos, mecanismos de protección y técnicas de seguridad). Conceptos básicos de dispositivos de movilidad.

Tema específico de Telefonista

1. Los Sistemas Informáticos

🎯 Idea clave

  • Un sistema informático es un conjunto organizado de recursos técnicos, lógicos, humanos y procedimentales que permite tratar información de forma electrónica.
  • Su finalidad es automatizar tareas, reducir errores, facilitar la comunicación y mejorar la disponibilidad de servicios en entornos como la administración pública.
  • Integra elementos como hardware, software, datos, personas, comunicaciones y procedimientos para alcanzar objetivos específicos.
  • No se limita a un ordenador o aplicación aislada, sino que requiere la coordinación de todos sus componentes.
  • En el ámbito sanitario, como el SAS, estos sistemas soportan trámites, agendas, documentación clínica y registros, garantizando trazabilidad y seguridad.
  • Se diferencia de conceptos como informática (disciplina) o sistema de información (recurso organizativo más amplio).

📚 Desarrollo

Definición y alcance. Un sistema informático es un conjunto estructurado de recursos que trabaja de manera coordinada para captar, procesar, almacenar y transmitir información mediante medios electrónicos. Su existencia no depende de un único dispositivo, sino de la integración de múltiples elementos con una finalidad concreta, como gestionar trámites administrativos o clínicos en el Servicio Andaluz de Salud (SAS). La información que maneja —datos organizados y útiles— puede incluir registros, comunicaciones, agendas o documentación, y su valor radica en su capacidad para apoyar decisiones y operaciones.

Transformación de datos en información. Los sistemas informáticos convierten datos —representaciones de hechos, textos, imágenes o señales— en información mediante procesos de organización e interpretación. Por ejemplo, en un entorno sanitario, los datos de un paciente (nombre, pruebas, diagnósticos) se estructuran para generar informes clínicos accesibles y útiles. Esta transformación no es automática: requiere reglas, procedimientos y herramientas que garanticen que la información sea precisa, recuperable y segura para los usuarios autorizados.

Finalidad en la administración pública. En organizaciones como el SAS, los sistemas informáticos cumplen una doble función: automatizar procesos (como la gestión de citas o historiales clínicos) y soportar servicios públicos con eficiencia y transparencia. Su diseño debe alinearse con normativas como el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), que exige protección de datos, gestión de riesgos y continuidad operativa. Además, deben adaptarse a procedimientos internos, perfiles de acceso y medidas de seguridad para evitar vulnerabilidades.

Diferenciación de conceptos próximos. Es clave distinguir el sistema informático de otros términos relacionados. La informática es la disciplina científica que estudia el tratamiento automático de la información, mientras que el sistema de información abarca recursos humanos, técnicos y organizativos de una entidad. El sistema informático es, en este marco, el componente técnico que ejecuta el tratamiento de datos, pero no incluye aspectos como la formación de usuarios o las políticas de gestión. Esta delimitación evita confusiones en contextos administrativos o sanitarios.

Elementos constitutivos. Un sistema informático se compone de seis elementos esenciales: hardware (equipos físicos como ordenadores o impresoras), software (programas y sistemas operativos), datos (información tratada), comunicaciones (redes y protocolos), personas (usuarios y técnicos) y procedimientos (normas de uso y seguridad). Cada uno cumple una función específica: el hardware ejecuta operaciones físicas, el software proporciona instrucciones, y los procedimientos regulan el uso correcto. La interacción entre ellos determina la eficacia del sistema.

Clasificaciones relevantes. Los sistemas informáticos pueden clasificarse según diversos criterios. Por finalidad, pueden ser de propósito general (como un ordenador personal) o especializados (como un sistema de gestión hospitalaria). Por usuarios, pueden ser monousuario o multiusuario. Por ubicación, pueden ser locales, centralizados o distribuidos. Estas clasificaciones ayudan a entender por qué algunos sistemas requieren redes, servidores remotos o medidas de seguridad más estrictas, especialmente en entornos corporativos como el SAS, donde la información es sensible y crítica.

Importancia en el SAS. En el ámbito sanitario, los sistemas informáticos son fundamentales para garantizar la identificación unívoca de pacientes y profesionales, la integración modular de aplicaciones (como DIRAYA) y la trazabilidad de operaciones. Por ejemplo, un sistema corporativo debe permitir saber quién accedió a un historial clínico, cuándo y con qué finalidad. Además, la existencia de catálogos comunes (como nomenclaturas de pruebas) evita la fragmentación de la información y facilita su explotación en distintos módulos o centros.


🧩 Elementos esenciales

  • Hardware: Componentes físicos que ejecutan las operaciones del sistema, como ordenadores, servidores, impresoras o discos duros.
  • Software: Programas y sistemas operativos que proporcionan instrucciones al hardware y funciones al usuario, como aplicaciones de gestión o utilidades.
  • Datos: Información tratada por el sistema, que puede incluir textos, fechas, imágenes o registros estructurados.
  • Comunicaciones: Redes y protocolos que permiten el intercambio de información entre dispositivos, como redes locales o conexiones corporativas.
  • Personas: Usuarios, técnicos y administradores que interactúan con el sistema, ya sea para utilizarlo, mantenerlo o supervisarlo.
  • Procedimientos: Normas que regulan el uso correcto y seguro del sistema, como autenticación, gestión de permisos o bloqueo de sesiones.
  • Seguridad: Medidas para proteger la información y los activos, como control de acceso, copias de seguridad o registro de actividad.
  • Finalidad: Objetivo concreto del sistema, que en el SAS puede ser gestionar citas, historiales clínicos o comunicaciones internas.
  • Integración: Capacidad del sistema para funcionar de forma coordinada con otros sistemas o módulos, evitando silos de información.
  • Trazabilidad: Registro de operaciones que permite auditar quién realizó una acción, cuándo y con qué propósito.

🧠 Recuerda

  • Un sistema informático no es solo un ordenador, sino un conjunto integrado de recursos con una finalidad definida.
  • Los datos se transforman en información útil mediante procesos de organización y tratamiento automatizado.
  • En el SAS, estos sistemas soportan servicios públicos y deben cumplir normativas como el ENS.
  • Hardware, software, datos, comunicaciones, personas y procedimientos son sus elementos esenciales.
  • La seguridad y la trazabilidad son críticas en entornos sanitarios para proteger información sensible.
  • Se diferencia de la informática (disciplina) y del sistema de información (recurso organizativo más amplio).
  • Las clasificaciones por finalidad, usuarios o ubicación ayudan a entender sus requisitos técnicos y de seguridad.
  • La integración modular y los catálogos comunes son clave para evitar la fragmentación de la información.
  • Los procedimientos regulan el uso correcto y seguro, evitando accesos no autorizados o mal uso.
  • Un sistema informático debe ser útil, seguro y alineado con los objetivos de la organización.

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2. Conceptos básicos, estructura, manejo, componentes, clasificación, codificación y almacenamiento de la información

🎯 Idea clave

  • Un sistema informático es un conjunto organizado de recursos técnicos, lógicos, humanos y procedimentales que permite tratar información de forma electrónica.
  • La información surge cuando los datos se organizan, interpretan y utilizan para apoyar una actividad concreta, como trámites administrativos o asistencia sanitaria.
  • Los componentes básicos de un sistema informático incluyen hardware, software, datos, comunicaciones, personas y procedimientos.
  • El almacenamiento de la información puede ser temporal (memoria principal) o persistente (discos, servidores, copias de seguridad).
  • La codificación de la información permite representar datos mediante sistemas binarios o estándares reconocidos para su procesamiento.
  • En entornos profesionales como el SAS, la ubicación y gestión de la información debe seguir criterios de seguridad, disponibilidad y procedimiento.

📚 Desarrollo

Definición de sistema informático. Un sistema informático es un conjunto integrado de elementos que trabajan de forma coordinada para captar, procesar, almacenar y transmitir información mediante medios electrónicos. No se limita a un ordenador aislado, sino que incluye recursos técnicos (hardware), lógicos (software), humanos (usuarios y administradores) y procedimentales (normas de uso). Su finalidad es transformar datos en información útil para apoyar actividades administrativas, asistenciales o de gestión.

Diferenciación entre datos e información. Los datos son representaciones de hechos, medidas o identificadores sin contexto, como números, textos o imágenes. La información, en cambio, surge cuando esos datos se organizan, interpretan y aplican a una tarea concreta. Por ejemplo, un listado de pacientes es un conjunto de datos, pero cuando se usa para gestionar citas o historiales clínicos, se convierte en información relevante para la asistencia sanitaria.

Componentes esenciales. Un sistema informático se estructura en seis componentes principales. El hardware comprende los equipos físicos, como servidores, ordenadores o dispositivos de red. El software incluye programas y sistemas operativos que permiten ejecutar tareas. Los datos son el contenido tratado, mientras que las comunicaciones facilitan el intercambio de información entre dispositivos. Las personas utilizan, administran o supervisan el sistema, y los procedimientos establecen cómo debe usarse, qué permisos son necesarios y qué medidas de seguridad deben aplicarse.

Almacenamiento de la información. El almacenamiento puede ser temporal, como la memoria RAM de un ordenador, que se pierde al apagar el equipo, o persistente, como discos duros, unidades SSD o servidores corporativos. En entornos profesionales, el almacenamiento centralizado es preferible al local, ya que facilita controles de acceso, copias de seguridad y gestión de permisos. Los ficheros y carpetas organizan la información de forma jerárquica, mientras que las bases de datos permiten un tratamiento más estructurado y relaciones entre datos.

Codificación de la información. La codificación es el proceso de representar datos mediante sistemas reconocidos para su procesamiento. En informática, se utiliza principalmente el sistema binario (0 y 1), aunque también existen estándares como ASCII o Unicode para textos, o formatos específicos para imágenes, sonidos o vídeos. Esta codificación permite que los datos sean interpretados y manipulados por el hardware y el software de manera eficiente.

Clasificación de la información. La información puede clasificarse según su naturaleza, uso o nivel de confidencialidad. En el ámbito sanitario, por ejemplo, se distingue entre información clínica, administrativa o de gestión. También puede clasificarse por su formato (texto, numérico, multimedia) o por su finalidad (operativa, estratégica, histórica). Esta clasificación facilita su organización, acceso y protección.

Manejo de la información en el SAS. En el Servicio Andaluz de Salud, el manejo de la información debe respetar normas de seguridad, protección de datos y procedimientos internos. Los sistemas corporativos garantizan la continuidad asistencial, la integración de datos y el apoyo a la toma de decisiones, tanto en el ámbito clínico como en el directivo. La ubicación de la información no se decide por comodidad, sino por criterios de disponibilidad, trazabilidad y cumplimiento normativo.


🧩 Elementos esenciales

  • Sistema informático: Conjunto organizado de hardware, software, datos, comunicaciones, personas y procedimientos para tratar información electrónicamente.
  • Datos: Representaciones de hechos o medidas sin contexto, como números, textos o imágenes.
  • Información: Datos organizados e interpretados para apoyar una actividad concreta, como la gestión administrativa o asistencial.
  • Hardware: Componentes físicos del sistema, como ordenadores, servidores, dispositivos de red o periféricos.
  • Software: Programas y sistemas operativos que permiten ejecutar tareas y utilizar el hardware.
  • Almacenamiento temporal: Memoria principal (RAM) que se pierde al apagar el equipo.
  • Almacenamiento persistente: Discos duros, unidades SSD, servidores o copias de seguridad que conservan la información de forma duradera.
  • Ficheros y carpetas: Unidades lógicas de almacenamiento que organizan la información de forma jerárquica.
  • Bases de datos: Sistemas estructurados para almacenar, consultar y relacionar datos de manera eficiente.
  • Codificación binaria: Representación de datos mediante el sistema de 0 y 1, base del procesamiento informático.
  • Procedimientos: Normas que regulan el uso del sistema, incluyendo permisos, medidas de seguridad y pasos a seguir.
  • Almacenamiento centralizado: Ubicación de la información en servidores corporativos para facilitar su gestión y protección.

🧠 Recuerda

  • Un sistema informático no es solo hardware o software, sino la integración de todos sus componentes con una finalidad concreta.
  • Los datos se convierten en información cuando se organizan y aplican a una tarea específica.
  • El almacenamiento persistente es esencial para conservar la información de forma segura y accesible.
  • La codificación permite que los datos sean interpretados y procesados por los sistemas informáticos.
  • En el SAS, la gestión de la información debe cumplir con normas de seguridad y protección de datos.
  • Los procedimientos establecen cómo debe usarse el sistema y qué medidas de seguridad deben aplicarse.
  • Las bases de datos facilitan el tratamiento estructurado y la relación entre datos.
  • El almacenamiento centralizado es preferible al local para garantizar controles de acceso y copias de seguridad.
  • La clasificación de la información ayuda a organizarla, protegerla y acceder a ella de manera eficiente.
  • La ubicación de la información en entornos profesionales no depende de la comodidad, sino de criterios técnicos y normativos.

3. El ordenador

🎯 Idea clave

  • El ordenador es una máquina electrónica programable capaz de procesar datos automáticamente según instrucciones almacenadas.
  • Se distingue del hardware, que son sus componentes físicos, y del sistema informático, que integra hardware, software, datos, usuarios y procedimientos.
  • En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), el ordenador es un equipo esencial para ejecutar aplicaciones corporativas y gestionar información sanitaria y administrativa.
  • No debe confundirse con periféricos como pantallas o teclados, ni con el software que ejecuta.
  • Su utilidad real surge cuando hardware, software y procedimientos funcionan de forma coordinada.
  • En entornos corporativos como el SAS, un ordenador puede formar parte de múltiples sistemas informáticos con reglas distintas.

📚 Desarrollo

Definición técnica. Un ordenador es un dispositivo electrónico programable que recibe datos de entrada, los procesa mediante instrucciones almacenadas en su memoria y genera resultados útiles sin intervención humana durante la ejecución. Según estándares internacionales como el ISO/IEC 2382, su función principal es realizar operaciones aritméticas o lógicas de manera automática. Esta definición técnica abarca desde equipos de sobremesa hasta sistemas más complejos, siempre que cumplan con esta capacidad de cómputo autónomo.

Diferenciación conceptual. Es fundamental distinguir el ordenador de otros conceptos relacionados. El hardware se refiere exclusivamente a los componentes físicos (procesador, memoria, periféricos), mientras que el sistema informático es un conjunto más amplio que incluye hardware, software, datos, usuarios y procedimientos organizados para tratar información. Un ordenador, por sí solo, no constituye un sistema informático completo, sino que forma parte de él como elemento central.

Aplicación en el SAS. En el Servicio Andaluz de Salud, los ordenadores se utilizan como puestos de trabajo para ejecutar aplicaciones corporativas, acceder a redes y gestionar información sanitaria y administrativa. Estos equipos pueden ser de sobremesa, portátiles o terminales, dependiendo de las necesidades del puesto. Por ejemplo, en centralitas o oficinas administrativas, suelen emplearse ordenadores de sobremesa con acceso a herramientas ofimáticas y sistemas como LetSAS o Portafirmas.

Componentes básicos. Un ordenador integra elementos físicos (hardware) y lógicos (software). Entre los componentes físicos destacan el procesador, la memoria RAM, el almacenamiento (disco duro o SSD) y los periféricos de entrada y salida (teclado, ratón, monitor). El software, por su parte, incluye el sistema operativo (como Microsoft Windows en el SAS) y las aplicaciones que permiten realizar tareas específicas, como la gestión de historias clínicas o la comunicación interna.

Funcionamiento coordinado. La utilidad real de un ordenador se manifiesta cuando todos sus componentes funcionan de manera coordinada. Por ejemplo, en el SAS, un ordenador de un centro de salud debe ser capaz de acceder a la historia clínica digital, procesar datos de pacientes y comunicarse con otros sistemas corporativos. Esta coordinación depende no solo del hardware y el software, sino también de los procedimientos establecidos para su uso y mantenimiento.

Delimitación práctica. En el lenguaje cotidiano, el término "ordenador" suele asociarse al equipo de sobremesa o portátil de un puesto de trabajo. Sin embargo, técnicamente, también incluye otros dispositivos programables. En el SAS, esta distinción es relevante porque un mismo ordenador puede formar parte de diferentes sistemas informáticos, como los de gestión de recursos humanos (GERHONTE) o los de logística sanitaria (SIGLO).

Errores comunes. Es frecuente confundir el ordenador con sus periféricos (como la impresora o el monitor) o con el software que ejecuta. Por ejemplo, si una aplicación no responde, no siempre indica un fallo en el ordenador, sino que puede deberse a problemas de red, permisos o servidores remotos. En el SAS, esta diferenciación es clave para identificar y resolver incidencias de manera eficiente.


🧩 Elementos esenciales

  • Máquina programable: Dispositivo electrónico capaz de ejecutar instrucciones almacenadas en su memoria para procesar datos automáticamente.
  • Hardware: Componentes físicos del ordenador, como procesador, memoria, disco duro y periféricos de entrada/salida.
  • Software: Conjunto de programas y sistemas operativos que permiten al ordenador realizar tareas específicas.
  • Sistema informático: Integración de hardware, software, datos, usuarios y procedimientos para tratar información de manera automática.
  • Puesto de trabajo en el SAS: Equipo (sobremesa, portátil o terminal) utilizado para acceder a aplicaciones corporativas y gestionar información sanitaria.
  • Procesamiento de datos: Capacidad del ordenador para transformar datos de entrada en resultados útiles mediante operaciones aritméticas o lógicas.
  • Sistema operativo: Software base que gestiona los recursos del ordenador y permite la ejecución de aplicaciones (ejemplo: Microsoft Windows en el SAS).
  • Periféricos: Dispositivos externos conectados al ordenador, como teclados, ratones, impresoras o monitores, que no forman parte del concepto técnico de ordenador.
  • Aplicaciones corporativas: Programas utilizados en el SAS para tareas administrativas o asistenciales, como LetSAS, Portafirmas o GERHONTE.
  • Coordinación de componentes: Funcionamiento integrado de hardware, software y procedimientos para garantizar la operatividad del ordenador.
  • Red corporativa: Infraestructura de comunicación del SAS que permite a los ordenadores acceder a sistemas centralizados y compartir información.
  • Incidencias técnicas: Problemas que pueden afectar al ordenador, como fallos de hardware, errores de software o dificultades de conectividad.

🧠 Recuerda

  • El ordenador es una máquina programable, no solo un equipo físico.
  • No confundas ordenador con hardware o con sistema informático.
  • En el SAS, los ordenadores son herramientas clave para la gestión sanitaria y administrativa.
  • Un mismo ordenador puede formar parte de varios sistemas informáticos.
  • Los periféricos (monitor, teclado, impresora) no son el ordenador, sino dispositivos auxiliares.
  • El software es tan esencial como el hardware para el funcionamiento del ordenador.
  • Las incidencias pueden deberse a problemas de red, permisos o servidores, no solo al ordenador.
  • La utilidad del ordenador depende de la coordinación entre hardware, software y procedimientos.
  • En el SAS, los ordenadores suelen usar sistema operativo Microsoft Windows y herramientas ofimáticas.
  • Un terminal de acceso es un tipo de ordenador que interactúa con sistemas remotos.

4. Hardware, estructura funcional de un ordenador, componentes físicos y periféricos

🎯 Idea clave

  • El hardware es el conjunto de componentes físicos, tangibles y electrónicos que forman un sistema informático, diferenciándose del software por su naturaleza material.
  • La estructura funcional de un ordenador se organiza en bloques principales: procesamiento, memoria, almacenamiento, entrada/salida y comunicaciones.
  • Cada componente del hardware cumple una función específica, como ejecutar instrucciones, almacenar datos temporal o permanentemente, o permitir la interacción con el usuario.
  • Los periféricos son dispositivos externos que facilitan la entrada, salida, almacenamiento o comunicación de datos con el ordenador.
  • En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), el hardware del puesto de trabajo debe utilizarse de forma segura y canalizando incidencias a través de los cauces institucionales.
  • Reconocer los componentes físicos y su función ayuda a identificar incidencias y evitar manipulaciones no autorizadas.

📚 Desarrollo

Definición y alcance del hardware. El hardware comprende todos los elementos físicos de un sistema informático, incluyendo componentes internos como la unidad central de procesamiento (CPU), la memoria RAM o la placa base, así como dispositivos externos como teclados, impresoras o discos duros. A diferencia del software, que es intangible, el hardware es material y tangible, y su correcto funcionamiento es esencial para la ejecución de programas y el procesamiento de datos. La norma internacional ISO/IEC 2382:2015 lo define como las componentes físicas de un sistema de proceso de información.

Estructura funcional básica. La estructura funcional de un ordenador se divide en cinco bloques principales: procesamiento, memoria, almacenamiento, entrada/salida y comunicaciones. Cada bloque cumple una función específica: la CPU ejecuta instrucciones, la memoria RAM almacena datos temporales durante el trabajo activo, el almacenamiento persistente guarda información de forma permanente, los periféricos de entrada/salida permiten la interacción con el usuario, y los componentes de comunicaciones conectan el equipo a redes. Además, elementos como la placa base, la fuente de alimentación y los ventiladores actúan como soporte físico para integrar y proteger el sistema.

Componentes internos clave. Entre los componentes internos destacan la CPU, responsable de procesar instrucciones y realizar operaciones; la memoria RAM, que conserva datos e instrucciones de forma temporal mientras el equipo está en uso; y los dispositivos de almacenamiento persistente, como discos duros o unidades SSD, que guardan información incluso cuando el ordenador se apaga. La placa base actúa como centro de conexión e integración de estos componentes, mientras que el firmware (como el UEFI) inicializa el equipo antes del arranque del sistema operativo.

Periféricos y su clasificación. Los periféricos son dispositivos externos que amplían las capacidades del ordenador. Se clasifican en cuatro categorías principales: entrada (teclado, ratón, escáner), salida (pantalla, impresora, altavoces), mixtos (dispositivos que combinan entrada y salida, como pantallas táctiles) y almacenamiento (discos externos, memorias USB). También incluyen componentes de comunicación, como tarjetas de red o adaptadores Wi-Fi, que permiten la conexión a redes locales o a Internet.

Funcionamiento integrado. El hardware funciona de manera coordinada para ejecutar tareas. Por ejemplo, cuando un usuario escribe en el teclado, el periférico de entrada envía señales al sistema operativo, que las interpreta con ayuda de controladores. La CPU procesa las instrucciones, la memoria RAM mantiene los datos de trabajo, y si el documento se guarda, el almacenamiento persistente lo conserva. Si se imprime, los datos se envían a la impresora a través de la red o un puerto USB. Este flujo demuestra cómo cada componente interviene en procesos cotidianos.

Hardware en el SAS. En el Servicio Andaluz de Salud, los puestos de trabajo pueden incluir terminales ligeros (thin clients), ordenadores de sobremesa o portátiles, dependiendo de las necesidades del profesional. Los terminales ligeros, por ejemplo, procesan mínimamente los datos en local y delegan el cómputo en servidores centrales, utilizando el sistema operativo LetSAS. Los ordenadores de sobremesa y portátiles, en cambio, cuentan con capacidad de procesamiento local y acceso a herramientas ofimáticas como LibreOffice o Microsoft Office, así como a aplicaciones corporativas.

Identificación de incidencias. Un fallo aparente en el hardware puede tener múltiples causas. Por ejemplo, si un teclado no responde, el problema podría estar en el periférico, el puerto, el cable, la batería (si es inalámbrico), el controlador o la configuración del sistema. Si un documento no se guarda, la incidencia podría deberse a permisos insuficientes, falta de espacio en el almacenamiento, problemas de red o errores en la aplicación. Reconocer la función de cada componente permite diagnosticar incidencias con mayor precisión y evitar atribuir todos los fallos al ordenador de forma genérica.

Seguridad y confidencialidad. Los componentes físicos, como soportes de almacenamiento, pantallas o impresoras, pueden afectar a la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información. Por ello, en el SAS es fundamental utilizar el hardware de forma correcta y segura, siguiendo los protocolos institucionales. Las incidencias deben canalizarse a través de los cauces establecidos, y se debe evitar cualquier manipulación no autorizada de los equipos para garantizar la protección de los datos.


🧩 Elementos esenciales

  • Hardware: Conjunto de componentes físicos y tangibles de un sistema informático, como la CPU, la memoria o los periféricos.
  • Estructura funcional: Organización del hardware en bloques como procesamiento, memoria, almacenamiento, entrada/salida y comunicaciones.
  • CPU (Unidad Central de Procesamiento): Componente encargado de ejecutar instrucciones y realizar operaciones lógicas y aritméticas.
  • Memoria RAM: Almacena datos e instrucciones de forma temporal mientras el ordenador está en uso, perdiendo su contenido al apagarse.
  • Almacenamiento persistente: Conserva datos de forma permanente, incluso cuando el equipo se apaga (ejemplo: discos duros, SSD).
  • Placa base: Componente que integra y conecta los principales elementos internos del ordenador, como la CPU, la memoria o los dispositivos de almacenamiento.
  • Firmware: Software residente en hardware que inicializa el equipo antes del arranque del sistema operativo (ejemplo: UEFI).
  • Periféricos de entrada: Dispositivos que permiten introducir datos en el ordenador, como teclados, ratones o escáneres.
  • Periféricos de salida: Dispositivos que muestran o reproducen información, como pantallas, impresoras o altavoces.
  • Periféricos mixtos: Combinan funciones de entrada y salida, como pantallas táctiles o impresoras multifunción.
  • Periféricos de almacenamiento: Dispositivos externos que guardan datos, como memorias USB o discos duros externos.
  • Periféricos de comunicación: Facilitan la conexión a redes, como tarjetas de red, adaptadores Wi-Fi o módems.

🧠 Recuerda

  • El hardware es tangible y material, mientras que el software es intangible y lógico.
  • La estructura funcional del ordenador se divide en procesamiento, memoria, almacenamiento, entrada/salida y comunicaciones.
  • La CPU ejecuta instrucciones, la memoria RAM almacena datos temporales y el almacenamiento persistente guarda información de forma permanente.
  • Los periféricos pueden ser de entrada, salida, mixtos, almacenamiento o comunicación.
  • Un mismo fallo puede deberse a problemas en el hardware, controladores, configuración, red o aplicaciones.
  • En el SAS, el hardware debe utilizarse de forma segura y siguiendo los protocolos institucionales.
  • Los terminales ligeros, ordenadores de sobremesa y portátiles tienen configuraciones distintas según las necesidades del puesto.
  • Reconocer los componentes físicos ayuda a identificar incidencias y evitar manipulaciones no autorizadas.
  • Los soportes de almacenamiento, pantallas e impresoras pueden afectar a la confidencialidad de la información.
  • El firmware es software residente en hardware, pero sigue siendo soporte lógico, no físico.

5. Software, soporte lógico de un ordenador, componentes y sistemas operativos

🎯 Idea clave

  • El software constituye el soporte lógico que permite al hardware ejecutar tareas útiles mediante programas, instrucciones y configuraciones.
  • Incluye no solo aplicaciones visibles, sino también sistemas operativos, controladores, servicios en segundo plano y componentes de seguridad.
  • La clasificación del software distingue entre software de sistema, sistema operativo, controladores, aplicaciones, utilidades y herramientas de desarrollo.
  • En el SAS, el software ofimático es esencial para la categoría de Telefonista, requiriendo dominio de suites como Microsoft 365 o LibreOffice.
  • Los formatos estándar como ODF, OOXML y PDF garantizan la interoperabilidad y accesibilidad documental en entornos corporativos.
  • La seguridad del software en el SAS se enmarca en normativas como el ENS, RGPD y LOPDGDD, con medidas específicas para proteger datos sensibles.

📚 Desarrollo

Definición y alcance del software. El software es el conjunto de programas, instrucciones, configuraciones, servicios, bibliotecas, controladores y datos lógicos que transforman la capacidad física del hardware en funciones utilizables. A diferencia del hardware, que comprende los componentes físicos, el software actúa como soporte lógico, coordinando operaciones internas y facilitando la interacción con el usuario. No se limita a las aplicaciones visibles, sino que abarca también el sistema operativo, los controladores de dispositivos, los servicios en segundo plano y las utilidades de mantenimiento.

Clasificación del software. La clasificación más útil distingue entre varios tipos según su función principal. El software de sistema gestiona el hardware y ofrece servicios básicos, como los gestores de memoria o archivos. El sistema operativo coordina recursos, procesos y comunicaciones, proporcionando una interfaz gráfica y gestionando permisos y sesiones. Los controladores permiten al sistema operativo interactuar con dispositivos específicos, como impresoras o pantallas. El software de aplicación incluye herramientas para tareas del usuario, como procesadores de texto o navegadores, mientras que las utilidades ayudan a mantener, configurar o proteger el equipo.

Componentes esenciales en el SAS. Para la categoría de Telefonista del SAS, el dominio del software ofimático es fundamental. Se exigen conocimientos sobre las cuatro grandes suites ofimáticas vigentes: Microsoft 365/Office LTSC 2024, LibreOffice 26.2, Google Workspace y Apple iWork. Estas suites incluyen componentes como procesadores de texto, hojas de cálculo, bases de datos y software de presentaciones, cada uno con funciones esenciales para el desempeño de tareas administrativas. Además, se deben conocer los formatos estándar como ODF (ISO/IEC 26300), OOXML (ISO/IEC 29500) y PDF (ISO 32000), que garantizan la interoperabilidad y accesibilidad documental.

Funciones y herramientas ofimáticas. En el ámbito de las hojas de cálculo, se requieren conocimientos sobre fórmulas básicas como SUMA, PROMEDIO o SI, así como funciones avanzadas como BUSCARV/BUSCARX y herramientas como tablas dinámicas y gráficos. La accesibilidad documental es otro aspecto clave, regulada por estándares como WCAG 2.2 y PDF/UA, que aseguran que los documentos sean utilizables por personas con discapacidad. La interoperabilidad entre suites y la exportación a PDF son habilidades necesarias para garantizar la compatibilidad y el intercambio de información.

Seguridad y normativa aplicable. El software en el SAS debe cumplir con normativas de seguridad como el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de Derechos Digitales (LOPDGDD). Las medidas básicas incluyen el uso de macros con precaución, la vista protegida para archivos externos, contraseñas robustas y etiquetas de sensibilidad para documentos. Estas prácticas buscan proteger la información sensible, especialmente los datos de salud, que son considerados categoría especial según el RGPD.

Sistemas operativos y entorno corporativo. El sistema operativo es el núcleo del software, encargado de gestionar recursos, procesos y comunicaciones. En el SAS, los equipos forman parte de un ecosistema tecnológico gestionado por servicios como ayudaDIGITAL, que proporciona soporte técnico integral. Los usuarios deben colaborar con el personal de informática, aportando información técnica cuando sea necesario, pero sin realizar instalaciones o configuraciones no autorizadas. Esto asegura la coherencia y seguridad del entorno corporativo.


🧩 Elementos esenciales

  • Software: Conjunto de programas e instrucciones que permiten al hardware ejecutar tareas, incluyendo aplicaciones, sistemas operativos y controladores.
  • Sistema operativo: Programa que coordina recursos, procesos y comunicaciones, proporcionando una interfaz gráfica y gestionando permisos y sesiones.
  • Controladores: Software que permite al sistema operativo interactuar con dispositivos específicos, como impresoras o pantallas.
  • Software de aplicación: Herramientas diseñadas para realizar tareas del usuario, como procesadores de texto, hojas de cálculo o navegadores.
  • Utilidades: Programas que ayudan a mantener, configurar o proteger el equipo, como herramientas de copia de seguridad o diagnóstico.
  • Suites ofimáticas: Conjuntos de aplicaciones para tareas administrativas, como Microsoft 365, LibreOffice o Google Workspace.
  • Formatos estándar: Estándares como ODF, OOXML y PDF, que garantizan la interoperabilidad y accesibilidad de los documentos.
  • Fórmulas y funciones: Herramientas en hojas de cálculo como SUMA, PROMEDIO, SI o BUSCARV, esenciales para el análisis de datos.
  • Accesibilidad documental: Estándares como WCAG 2.2 y PDF/UA, que aseguran que los documentos sean utilizables por personas con discapacidad.
  • Seguridad del software: Medidas como macros seguras, vista protegida, contraseñas y etiquetas de sensibilidad para proteger la información.
  • Normativa aplicable: Marco legal que incluye el ENS, RGPD y LOPDGDD, regulando la protección de datos y la seguridad informática.
  • Interoperabilidad: Capacidad de las suites ofimáticas para trabajar entre sí y exportar documentos a formatos estándar como PDF.

🧠 Recuerda

  • El software es el soporte lógico que permite al hardware ejecutar tareas útiles.
  • Incluye sistemas operativos, controladores, aplicaciones y utilidades, no solo programas visibles.
  • La clasificación del software ayuda a entender su función y relación con el hardware.
  • En el SAS, el dominio de suites ofimáticas y formatos estándar es esencial para la categoría de Telefonista.
  • Las fórmulas y funciones en hojas de cálculo son herramientas clave para el análisis de datos.
  • La accesibilidad documental y la interoperabilidad son requisitos fundamentales en entornos corporativos.
  • La seguridad del software se rige por normativas como el ENS, RGPD y LOPDGDD.
  • Las medidas básicas de seguridad incluyen el uso de macros seguras, contraseñas robustas y etiquetas de sensibilidad.
  • El sistema operativo es el núcleo del software, gestionando recursos y comunicaciones.
  • Los usuarios deben colaborar con el soporte técnico, evitando instalaciones no autorizadas.

6. Mantenimiento básico de los ordenadores

🎯 Idea clave

  • El mantenimiento básico de los ordenadores comprende actuaciones técnicas y organizativas para conservar el equipo en condiciones operativas.
  • Incluye tanto el cuidado del hardware como del software, con especial atención a la seguridad de la información.
  • Su finalidad principal es garantizar la disponibilidad, integridad y confidencialidad de los sistemas informáticos.
  • En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), el mantenimiento básico es responsabilidad de todos los usuarios, incluida la categoría de telefonista.
  • Las actuaciones preventivas y la comunicación ordenada de incidencias son elementos clave del mantenimiento básico.
  • El mantenimiento básico no se limita a reparar averías, sino que abarca hábitos diarios de uso seguro y colaborativo.

📚 Desarrollo

Definición y alcance. El mantenimiento básico de los ordenadores es el conjunto de actuaciones destinadas a conservar el equipo informático en condiciones adecuadas de funcionamiento. No se reduce a la limpieza física o a la reparación de averías, sino que incluye el uso correcto del software, la protección de sesiones y credenciales, la observación de mensajes de error y la colaboración con el soporte técnico. En el ámbito del SAS, estas actuaciones son esenciales para garantizar la continuidad de los servicios sanitarios y administrativos.

Dimensiones del mantenimiento. El mantenimiento básico se proyecta sobre dos dimensiones fundamentales: el hardware y el software. En el hardware, incluye el cuidado de la unidad central, la pantalla, el teclado, el ratón, las impresoras y otros periféricos. En el software, abarca la gestión de actualizaciones, la ejecución de copias de seguridad, el diagnóstico elemental de incidencias y el uso exclusivo de aplicaciones autorizadas. Ambas dimensiones están interrelacionadas, ya que un fallo en un componente físico puede afectar al rendimiento del software y viceversa.

Responsabilidad del usuario. En el SAS, el mantenimiento básico es una responsabilidad compartida que recae, en parte, en los propios usuarios. Para la categoría de telefonista, esto implica adoptar hábitos seguros, como bloquear la sesión al ausentarse, no compartir contraseñas y evitar la instalación de software no autorizado. También incluye la capacidad de distinguir entre distintos tipos de incidencias (fallos de hardware, problemas de red, errores de aplicación o credenciales rechazadas) para comunicarlas con precisión al soporte técnico.

Prevención de incidencias. Una parte fundamental del mantenimiento básico es la prevención. Esto incluye la realización de copias de seguridad periódicas, la instalación de actualizaciones de seguridad y la ejecución de herramientas antimalware. En el SAS, estas medidas están alineadas con el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que exigen mantener los sistemas actualizados y protegidos frente a vulnerabilidades. La prevención también abarca el uso responsable de los recursos, como evitar la conexión de dispositivos no autorizados o el almacenamiento de información sensible en soportes inseguros.

Comunicación de incidencias. Cuando se produce una incidencia, el usuario debe comunicarla de manera estructurada, aportando información clara y detallada. En el SAS, existen canales de soporte TIC para registrar y gestionar estas solicitudes. El telefonista debe describir el problema con precisión, indicando si afecta al equipo físico, a una aplicación, a la red o a un periférico. Esta distinción facilita la resolución del problema y contribuye a la operatividad del servicio. Además, es importante evitar actuaciones que puedan agravar la incidencia, como manipular configuraciones avanzadas o reiniciar el equipo de forma repetida sin seguir las indicaciones del soporte.

Mantenimiento y seguridad. Aunque el mantenimiento básico no es sinónimo de seguridad informática, ambas áreas presentan solapamientos. Prácticas como actualizar el sistema operativo, instalar parches de seguridad o ejecutar herramientas antimalware tienen un efecto preventivo en la protección de la información. En el SAS, la seguridad de los sistemas es crítica, ya que la pérdida, manipulación o indisponibilidad de datos puede comprometer la atención sanitaria. Por ello, el mantenimiento básico incluye medidas como el bloqueo de sesiones, la custodia de dispositivos y la desconfianza ante correos o comportamientos sospechosos.

Contexto sanitario. En el ámbito del SAS, el mantenimiento básico de los ordenadores adquiere una dimensión adicional: la continuidad de la atención sanitaria. Un puesto de trabajo operativo, estable y seguro es esencial para el funcionamiento ordinario de los servicios. El telefonista, como usuario de sistemas informáticos, contribuye a esta continuidad mediante el uso responsable de los equipos, la protección de la información accesible desde su puesto y la colaboración con los servicios de soporte TIC. La disponibilidad de herramientas como Diraya, ClicSalud+ o Salud Responde depende, en gran medida, de la correcta conservación de los equipos.


🧩 Elementos esenciales

  • Hardware: Componentes físicos del ordenador, como la unidad central, la pantalla, el teclado, el ratón y los periféricos, que requieren cuidado y limpieza periódica.
  • Software: Programas y sistemas operativos instalados en el equipo, que deben mantenerse actualizados y libres de software no autorizado.
  • Actualizaciones: Proceso de instalación de parches y versiones nuevas del sistema operativo y las aplicaciones para corregir vulnerabilidades y mejorar el rendimiento.
  • Copias de seguridad: Medida preventiva para proteger la información ante posibles pérdidas o fallos del sistema.
  • Diagnóstico de incidencias: Capacidad de identificar el origen de un problema (hardware, software, red o acceso) para comunicarlo con precisión al soporte técnico.
  • Protección de sesiones: Práctica de bloquear el equipo al ausentarse para evitar accesos no autorizados a la información.
  • Uso de aplicaciones autorizadas: Restricción a instalar únicamente software aprobado por el SAS, evitando herramientas personales o no verificadas.
  • Comunicación estructurada: Transmisión clara y detallada de incidencias al soporte TIC, facilitando su resolución.
  • Prevención de riesgos: Adopción de medidas como no compartir contraseñas, evitar dispositivos no autorizados y desconfiar de correos sospechosos.
  • Colaboración con soporte: Participación activa del usuario en la resolución de incidencias, siguiendo las indicaciones del personal técnico.
  • Cumplimiento normativo: Alineación con el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) y el RGPD, que exigen medidas técnicas y organizativas para proteger la información.
  • Contexto sanitario: Importancia del mantenimiento básico para garantizar la continuidad de los servicios asistenciales y administrativos del SAS.

🧠 Recuerda

  • El mantenimiento básico no es solo reparar averías, sino conservar el equipo en condiciones operativas.
  • Incluye tanto el cuidado del hardware como del software, con especial atención a la seguridad.
  • El usuario es responsable de adoptar hábitos seguros y comunicar incidencias de forma ordenada.
  • Las actualizaciones y las copias de seguridad son medidas preventivas clave.
  • Distinguir el tipo de incidencia (hardware, software, red o acceso) facilita su resolución.
  • Bloquear la sesión al ausentarse protege la información sensible.
  • El uso de software no autorizado está prohibido y puede tener consecuencias disciplinarias.
  • La prevención de riesgos incluye desconfiar de correos sospechosos y evitar dispositivos no autorizados.
  • En el SAS, el mantenimiento básico contribuye a la continuidad de la atención sanitaria.
  • La colaboración con el soporte TIC es esencial para resolver incidencias de manera eficiente.

7. Nociones básicas de seguridad informática y seguridad de la información (amenazas y riesgos cibernéticos, sistema de prevención y detección de intrusos, mecanismos de protección y técnicas de seguridad)

🎯 Idea clave

  • La seguridad informática en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) protege la información sanitaria y los sistemas tecnológicos para garantizar la continuidad asistencial.
  • El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) establece los principios y requisitos mínimos de protección para el sector público, incluyendo al SAS.
  • Las amenazas cibernéticas pueden comprometer la disponibilidad, integridad y confidencialidad de los datos sanitarios.
  • Los mecanismos de protección incluyen actualizaciones de software, configuraciones seguras y concienciación del personal.
  • La política de seguridad TIC del SAS define responsabilidades y medidas para proteger activos de información y medios tecnológicos.
  • La prevención y detección de intrusos son esenciales para minimizar riesgos y responder a incidentes de seguridad.

📚 Desarrollo

Marco normativo aplicable. La seguridad informática en el SAS se rige por el Real Decreto 311/2022, de 3 de mayo, del Esquema Nacional de Seguridad (ENS), que establece la política de seguridad en el uso de medios electrónicos para el sector público. Este marco exige que el software instalado en los sistemas de información se mantenga actualizado, se aplique el principio de mínimo privilegio y los sistemas operativos cuenten con soporte vigente del fabricante. Además, el Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD) imponen medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento de datos personales.

Política de Seguridad TIC del SAS. La Política de Seguridad TIC del Servicio Andaluz de Salud, aprobada mediante Resolución de 8 de abril de 2021, es el documento corporativo que define los objetivos y responsabilidades para proteger los activos de información y los medios tecnológicos. Esta política no es una mera declaración institucional, sino una norma de obligado cumplimiento que abarca los servicios centrales del SAS, los centros sanitarios integrados, el personal que accede a los sistemas y, en ciertos términos, a terceros que interactúan con la información del organismo. Su finalidad es minimizar riesgos y asegurar que la información sanitaria se gestione de forma segura.

Amenazas y riesgos cibernéticos. En el ámbito sanitario, las amenazas cibernéticas pueden afectar a la disponibilidad (acceso a la información cuando se necesita), la integridad (exactitud y completitud de los datos) y la confidencialidad (protección frente a accesos no autorizados). Ejemplos de riesgos incluyen el malware, el phishing, los ataques a sistemas desactualizados o la elusión de medidas de seguridad por parte del personal. La pérdida, manipulación o indisponibilidad de la información puede comprometer la calidad de la asistencia sanitaria, por lo que la protección de estos activos es prioritaria.

Sistemas de prevención y detección de intrusos. El SAS implementa medidas técnicas para prevenir y detectar intrusiones en sus sistemas. Entre ellas destacan la actualización constante del software, la configuración segura del firmware (BIOS/UEFI) y el uso de herramientas como antivirus y cortafuegos. El principio de mínimo privilegio limita los permisos de acceso a la información estrictamente necesarios para cada usuario, reduciendo así el impacto potencial de un incidente. Además, se emplean sistemas de monitorización para identificar actividades sospechosas y responder de forma rápida a posibles amenazas.

Mecanismos de protección. Los mecanismos de protección en el SAS incluyen tanto medidas técnicas como organizativas. Técnicamente, se exige que los sistemas operativos y aplicaciones corporativas (como Diraya, ClicSalud+ o Receta XXI) estén actualizados y cuenten con soporte del fabricante. Organizativamente, el Código de Conducta TIC para profesionales del SAS establece pautas de comportamiento, como la prohibición de instalar software no autorizado o el uso de servicios de mensajería personales para asuntos laborales. Estas medidas buscan reducir vulnerabilidades y evitar acciones que puedan exponer la información a riesgos innecesarios.

Concienciación y buenas prácticas. La seguridad informática no depende únicamente de herramientas técnicas, sino también de la concienciación del personal. El SAS promueve la formación en buenas prácticas, como el uso de contraseñas seguras, la identificación de intentos de phishing o la protección de dispositivos móviles. La Estrategia de Ciberseguridad del Sistema Nacional de Salud 2025-2028 refuerza este enfoque, destacando la importancia de la concienciación para proteger la información sanitaria y mantener la confianza ciudadana en la digitalización.

Responsabilidades y cumplimiento. La Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones del SAS es el órgano competente para garantizar la seguridad frente a amenazas cibernéticas, desarrollar la estrategia de salud digital y supervisar el cumplimiento de las políticas de seguridad. El incumplimiento de las normas de seguridad, como la instalación de software no autorizado o el uso indebido de credenciales, puede estar sujeto a régimen disciplinario, lo que subraya la importancia de adherirse a las medidas establecidas.

🧩 Elementos esenciales

  • Esquema Nacional de Seguridad (ENS): Marco normativo que establece los principios y requisitos mínimos de seguridad para el sector público, incluyendo al SAS.
  • Política de Seguridad TIC del SAS: Documento corporativo que define objetivos, responsabilidades y medidas para proteger la información y los sistemas tecnológicos.
  • Principio de mínimo privilegio: Limitación de los permisos de acceso a la información estrictamente necesarios para cada usuario.
  • Actualización de software: Requisito técnico para mantener los sistemas operativos y aplicaciones con soporte vigente y protegidos frente a vulnerabilidades.
  • Amenazas cibernéticas: Riesgos como malware, phishing o ataques a sistemas desactualizados que pueden afectar a la disponibilidad, integridad o confidencialidad de la información.
  • Sistemas de prevención: Herramientas como antivirus, cortafuegos y monitorización para evitar intrusiones en los sistemas.
  • Sistemas de detección: Mecanismos para identificar actividades sospechosas y responder a incidentes de seguridad.
  • Código de Conducta TIC: Normas de comportamiento para profesionales del SAS, como la prohibición de instalar software no autorizado.
  • Concienciación del personal: Formación en buenas prácticas para reducir riesgos, como el uso de contraseñas seguras o la identificación de phishing.
  • RGPD y LOPDGDD: Normativas que imponen medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento de datos personales.
  • Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones: Órgano responsable de la seguridad cibernética y la estrategia de salud digital en el SAS.
  • Régimen disciplinario: Consecuencias por el incumplimiento de las normas de seguridad, como el uso indebido de credenciales o la instalación de software no autorizado.

🧠 Recuerda

  • La seguridad informática en el SAS protege la información sanitaria y los sistemas tecnológicos para garantizar la continuidad asistencial.
  • El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) es la norma central que regula la seguridad en el sector público, incluyendo al SAS.
  • La Política de Seguridad TIC del SAS es de obligado cumplimiento y define responsabilidades para proteger activos de información.
  • Las amenazas cibernéticas pueden afectar a la disponibilidad, integridad y confidencialidad de los datos sanitarios.
  • La actualización de software y el principio de mínimo privilegio son medidas técnicas clave para prevenir riesgos.
  • El Código de Conducta TIC establece pautas de comportamiento para el personal del SAS.
  • La concienciación y formación en buenas prácticas son esenciales para reducir vulnerabilidades.
  • La Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones supervisa el cumplimiento de las políticas de seguridad.
  • El incumplimiento de las normas de seguridad puede tener consecuencias disciplinarias.
  • La seguridad informática es un proceso continuo que requiere revisión y adaptación constante.

8. Conceptos básicos de dispositivos de movilidad

🎯 Idea clave

  • Los dispositivos de movilidad son equipos informáticos portátiles diseñados para utilizarse en desplazamiento, combinando procesamiento, almacenamiento y conectividad inalámbrica.
  • Se distinguen por su portabilidad real, alimentación por batería, tamaño reducido y capacidad de manejo con una sola mano o en un bolso.
  • Incorporan sensores integrados como pantallas táctiles, GPS, cámaras y micrófonos, junto a sistemas operativos móviles específicos.
  • Su uso principal es acceder a información, comunicaciones y servicios digitales fuera de un puesto fijo, mediante redes inalámbricas o conexiones móviles.
  • En entornos sanitarios como el SAS, su empleo debe ajustarse a normas de seguridad y protección de datos, especialmente con información sensible.
  • No deben confundirse con periféricos o accesos remotos, ya que son equipos autónomos con capacidad de ejecución de aplicaciones.

📚 Desarrollo

Definición y características. Los dispositivos de movilidad son equipos informáticos portátiles que permiten trabajar fuera de un puesto fijo tradicional. Su diseño integra procesamiento, almacenamiento, conectividad inalámbrica y ejecución de aplicaciones en un formato compacto y ligero. A diferencia de un ordenador de sobremesa o portátil clásico, su rasgo distintivo es la combinación de portabilidad real (batería + tamaño reducido), conectividad inalámbrica como modo principal de red, sensores integrados y un sistema operativo móvil o adaptado a movilidad.

Componentes básicos. Estos dispositivos incorporan componentes equivalentes a los de un ordenador, pero optimizados para consumo energético reducido. Incluyen procesador, memoria principal, almacenamiento interno, batería y interfaces como pantalla táctil, teclado virtual, micrófono, altavoces, cámaras y lectores biométricos. La conectividad es clave: pueden usar Wi-Fi para redes locales, red móvil (4G/5G) para acceso en movimiento, Bluetooth para periféricos o comunicación de campo cercano para identificación o emparejamiento.

Clasificación por forma. Los dispositivos de movilidad se agrupan en categorías según su diseño y funcionalidad. Los smartphones integran telefonía celular, pantalla táctil, GPS y sistema operativo móvil. Las tablets ofrecen pantallas más grandes (7-13 pulgadas) para consumo multimedia o productividad ligera, sin función primaria de telefonía. Los wearables, como relojes inteligentes o pulseras, se llevan puestos y dependen de un smartphone para sincronización. Los portátiles ultraligeros o 2-en-1 combinan características de portátil y tablet, ejecutando sistemas operativos de escritorio adaptados.

Uso en entornos sanitarios. En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), estos dispositivos pueden emplearse para consulta, comunicación, registro o coordinación, siempre que estén autorizados y configurados por la organización. Su uso debe ceñirse a finalidades profesionales, evitando aplicaciones no autorizadas o almacenamiento local de datos sensibles. La confidencialidad es crítica: pantallas expuestas, notificaciones visibles o uso en espacios no controlados pueden comprometer la protección de datos.

Riesgos y medidas de seguridad. La movilidad incrementa riesgos como pérdida, robo, acceso no autorizado o conexiones a redes inseguras. El Esquema Nacional de Seguridad y la normativa de protección de datos exigen medidas como autenticación robusta, bloqueo de sesión, actualizaciones periódicas, control de aplicaciones y permisos mínimos. En el SAS, los dispositivos asignados deben custodiarse físicamente, comunicar incidencias de inmediato y evitar el almacenamiento de información sensible en soportes no autorizados.

Diferencias con otros equipos. Un dispositivo de movilidad no es un periférico (como un teclado o ratón portátil) ni un soporte extraíble, ya que incorpora sistema operativo, procesador y capacidad de ejecución autónoma. Tampoco equivale a un acceso remoto, que es una conexión a recursos ubicados en otra localización; el dispositivo móvil es el equipo desde el que se realiza esa conexión o se trabaja con información digital.

Conducta profesional. La seguridad en movilidad no depende solo de medidas técnicas, sino también de la conducta del usuario. En entornos sanitarios, es esencial evitar consultar información sensible en pantallas expuestas, comentar datos en lugares inadecuados o dejar documentos abiertos. La integridad y disponibilidad del dispositivo requieren mantenerlo operativo, cargado y actualizado según las instrucciones del soporte técnico.


🧩 Elementos esenciales

  • Portabilidad real: Combinación de batería y tamaño reducido que permite transporte y manejo con una sola mano o en un bolso.
  • Conectividad inalámbrica: Uso de Wi-Fi, red móvil, Bluetooth o NFC como modos principales de conexión, sin dependencia de cables.
  • Sensores integrados: Pantalla táctil, GPS, cámara, micrófono, acelerómetro y lectores biométricos para interacción y captura de datos.
  • Sistema operativo móvil: Software específico como Android, iOS o iPadOS, o variantes de escritorio adaptadas a movilidad (ej. Windows on Arm).
  • Autonomía: Alimentación por batería, diseñada para uso prolongado sin conexión a red eléctrica.
  • Smartphone: Dispositivo principal de movilidad, con telefonía celular, pantalla táctil y tienda de aplicaciones.
  • Tablet: Pantalla más grande (7-13 pulgadas), orientada a productividad ligera o consumo multimedia, sin función primaria de telefonía.
  • Wearable: Dispositivo vestible (reloj inteligente, pulsera) que depende de un smartphone para sincronización.
  • Portátil ultraligero/2-en-1: Equipo intermedio entre portátil y tablet, con pantalla desmontable o convertible y sistema operativo de escritorio.
  • Finalidad profesional: Uso autorizado y alineado con las tareas asignadas, evitando aplicaciones o servicios no permitidos.
  • Titularidad: Distinción entre dispositivos corporativos, personales autorizados o compartidos, que afecta a soporte y responsabilidad.
  • Control organizativo: Clasificación en gestionados, parcialmente gestionados o no gestionados, según el nivel de supervisión requerido.

🧠 Recuerda

  • Un dispositivo de movilidad es un equipo autónomo con procesamiento, almacenamiento y conectividad, no un periférico.
  • La movilidad permite trabajar en distintos lugares, pero aumenta riesgos como pérdida, robo o acceso no autorizado.
  • En el SAS, su uso debe ser profesional, autorizado y conforme a las normas de seguridad TIC.
  • Las medidas básicas incluyen autenticación robusta, bloqueo de sesión y actualizaciones periódicas.
  • No se debe instalar software no autorizado ni almacenar datos sensibles en dispositivos personales o nubes privadas.
  • La confidencialidad exige evitar pantallas expuestas, notificaciones visibles o comentarios en espacios no controlados.
  • La integridad y disponibilidad requieren mantener el dispositivo operativo, cargado y libre de configuraciones no autorizadas.
  • Ante fallos o comportamientos anómalos, debe acudirse al soporte técnico correspondiente.
  • Los dispositivos móviles en sanidad pueden usarse para consulta, comunicación o registro, siempre con protección de datos.
  • La seguridad no es solo técnica: depende también de la conducta profesional del usuario.

Test por tema SAS

Practica este tema de Telefonista con test por tema SAS, preguntas justificadas por tema y simulacros tipo examen. No son preguntas oficiales del SAS: son práctica privada de OposAs para estudiar con criterio.

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De opositor a opositor, Serafín.