Tema 40. Los sistemas informáticos: Conceptos básicos, estructura, elementos

Título oficial del programa: Los sistemas informáticos: Conceptos básicos, estructura, elementos, clasificación, funcionalidad y codificación de la información. Hardware, estructura funcional de un ordenador, componentes físicos, periféricos de entrada y salida. Software, soporte lógico de un ordenador: conceptos básicos, elementos, clasificación y funcionalidades, sistemas operativos. Mantenimiento básico de los ordenadores (Preventivo y Correctivo). Nociones básicas de seguridad informática y seguridad de la información (Amenazas y riesgos cibernéticos, mecanismos de protección y técnicas de seguridad). Conceptos básicos de dispositivos de movilidad (portátiles, tablets, móviles).

Tema específico de Técnico/a Medio-Gestión Función Administrativa, opción Administración General

1. Los sistemas informáticos: Conceptos básicos, estructura, elementos, clasificación, funcionalidad y codificación de la información

🎯 Idea clave

  • Un sistema informático es un conjunto organizado de hardware, software y usuarios interrelacionados para procesar información de manera automatizada.
  • Su estructura se compone de tres capas fundamentales: física (hardware), lógica (software) y humana (usuarios).
  • La funcionalidad del sistema sigue un ciclo de procesamiento: entrada, procesamiento, almacenamiento y salida/transmisión.
  • La clasificación de los sistemas informáticos puede realizarse por tamaño, arquitectura o funcionalidad, adaptándose a distintos contextos.
  • La codificación de la información se basa en el sistema binario y en estándares como ASCII o Unicode para representar datos.
  • Un sistema informático no es un ordenador aislado, sino una estructura integrada que incluye procedimientos, comunicaciones y personas.

📚 Desarrollo

Definición y alcance. Un sistema informático es un conjunto de componentes interrelacionados —hardware, software, datos, procedimientos, comunicaciones y personas— diseñado para capturar, procesar, almacenar, transmitir y presentar información de forma automatizada. Su finalidad es optimizar el tratamiento de datos, superando las limitaciones del procesamiento manual y permitiendo la ejecución de tareas complejas con precisión y eficiencia. En el ámbito administrativo, como el del Servicio Andaluz de Salud (SAS), estos sistemas facilitan la gestión de citas, historiales clínicos o informes epidemiológicos, integrando recursos físicos, lógicos y humanos en una arquitectura coherente.

Estructura tripartita. La organización de un sistema informático se articula en tres capas esenciales. La capa física incluye el hardware, como la CPU, la memoria RAM o los periféricos, que ejecutan las operaciones tangibles. La capa lógica abarca el software, desde sistemas operativos hasta aplicaciones específicas, que dirigen el funcionamiento del hardware. La capa humana engloba a los usuarios y al personal técnico, quienes interactúan con el sistema para definir objetivos, operar herramientas o interpretar resultados. Esta estructura garantiza que el sistema no sea un mero conjunto de dispositivos, sino una herramienta orientada a satisfacer necesidades concretas.

Elementos clave. Los componentes de un sistema informático incluyen el hardware (CPU, memoria, periféricos), el software (sistemas operativos, aplicaciones), los datos (información estructurada o no estructurada), los procedimientos (normas de uso y mantenimiento), las comunicaciones (redes y protocolos) y las personas (usuarios y administradores). En entornos sanitarios, por ejemplo, el software como Diraya o Receta XXI se integra con hardware especializado (terminales de citas, impresoras de recetas) y redes LAN/WAN para gestionar información crítica. La interacción entre estos elementos define la capacidad del sistema para cumplir sus objetivos.

Clasificación de sistemas. Los sistemas informáticos pueden clasificarse según múltiples criterios. Por tamaño, se distinguen supercomputadoras, mainframes, minicomputadoras, microcomputadoras, estaciones de trabajo y terminales ligeros. Por arquitectura, destacan modelos como la monolítica, cliente-servidor, n capas, distribuida o cloud. Por funcionalidad, se dividen en sistemas de procesamiento de transacciones (TPS), sistemas de información gerencial (MIS) o sistemas de apoyo a la decisión (DSS). En la administración pública, la arquitectura cliente-servidor es común para gestionar bases de datos centralizadas, mientras que los sistemas cloud permiten el acceso remoto a recursos compartidos.

Ciclo de procesamiento. La funcionalidad de un sistema informático se materializa en un ciclo secuencial: entrada (captura de datos mediante teclados, escáneres o sensores), procesamiento (transformación de datos por la CPU y el software), almacenamiento (guardado en RAM, discos duros o servidores) y salida/transmisión (presentación de resultados en pantallas, impresoras o redes). Este flujo garantiza que la información sea validada, transformada y comunicada de manera eficiente. En el SAS, por ejemplo, la entrada de datos de un paciente se procesa para generar un informe clínico, que luego se almacena en un servidor y se transmite a otros profesionales autorizados.

Codificación de la información. La representación de datos en un sistema informático se basa en el sistema binario, que utiliza dos estados (0 y 1) para codificar toda la información. La unidad mínima es el bit, y su agrupación en bytes (8 bits) permite representar caracteres, números o instrucciones. Los estándares de codificación, como ASCII (limitado a 128 o 256 caracteres) o Unicode (que soporta textos multilingües con UTF-8, UTF-16 o UTF-32), son esenciales para garantizar la compatibilidad entre sistemas. En el ámbito sanitario, la codificación estandarizada facilita el intercambio de historiales clínicos o datos epidemiológicos entre centros.

Delimitación conceptual. Es crucial diferenciar un sistema informático de conceptos afines. No es un ordenador aislado, ya que este solo representa una parte del hardware. Tampoco es un sistema de información, aunque ambos estén relacionados: el sistema de información se centra en los datos y su flujo, mientras que el sistema informático incluye además los recursos técnicos y humanos necesarios para procesarlos. En la administración pública, esta distinción es clave para diseñar soluciones integrales que combinen tecnología, procedimientos y personal capacitado.


🧩 Elementos esenciales

  • Sistema informático: Conjunto de hardware, software, datos, procedimientos, comunicaciones y personas interrelacionados para procesar información.
  • Capas del sistema: Física (hardware), lógica (software) y humana (usuarios y personal técnico).
  • CPU: Unidad central de procesamiento, compuesta por UC (unidad de control), ALU (unidad aritmético-lógica), registros y caché.
  • Memoria: RAM (volátil, para datos temporales) y almacenamiento secundario (HDD, SSD, NAS, para datos permanentes).
  • Periféricos: Dispositivos de entrada (teclado, escáner), salida (monitor, impresora) o entrada/salida (pantallas táctiles).
  • Redes: LAN (redes locales, como en hospitales) y WAN (redes de área amplia, como la del SAS), con protocolos TCP/IP.
  • Software: Sistemas operativos (Windows, Linux) y aplicaciones específicas (Diraya, Receta XXI en el SAS).
  • Clasificación por tamaño: Supercomputadoras, mainframes, minicomputadoras, microcomputadoras, estaciones de trabajo y terminales ligeros.
  • Clasificación por arquitectura: Monolítica, cliente-servidor, n capas, distribuida y cloud.
  • Ciclo de procesamiento: Entrada → Procesamiento → Almacenamiento → Salida/Transmisión.
  • Sistema binario: Base de la informática, con bits (0/1) y bytes (8 bits) como unidades fundamentales.
  • Codificación de caracteres: ASCII (limitado) y Unicode (UTF-8, UTF-16, UTF-32, para textos multilingües).

🧠 Recuerda

  • Un sistema informático integra hardware, software y usuarios, no es solo un ordenador.
  • Las tres capas (física, lógica y humana) son esenciales para su funcionamiento.
  • El ciclo de procesamiento sigue el orden: entrada, procesamiento, almacenamiento y salida.
  • La clasificación por tamaño, arquitectura o funcionalidad ayuda a adaptar el sistema a necesidades específicas.
  • El sistema binario y los códigos como ASCII o Unicode son la base de la codificación de la información.
  • Un sistema informático no es lo mismo que un sistema de información: incluye más componentes.
  • Los periféricos y las redes son clave para la interacción y la comunicación de datos.
  • En la administración pública, los sistemas informáticos optimizan la gestión de información crítica.
  • La RAM es volátil, mientras que el almacenamiento secundario (HDD, SSD) conserva los datos permanentemente.
  • La arquitectura cliente-servidor es común en entornos con bases de datos centralizadas.

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2. Hardware, estructura funcional de un ordenador, componentes físicos, periféricos de entrada y salida

🎯 Idea clave

  • El hardware constituye el conjunto de elementos físicos y tangibles que conforman un sistema informático, diferenciándose del software y del firmware.
  • En entornos administrativos y sanitarios públicos, el hardware abarca redes, servidores, dispositivos de almacenamiento y periféricos que soportan procesos críticos.
  • La estructura funcional de un ordenador se organiza en torno a cuatro operaciones básicas: entrada de datos, procesamiento, almacenamiento y salida de resultados.
  • Los componentes físicos incluyen la unidad central de procesamiento (CPU), memorias, periféricos y redes, esenciales para ejecutar tareas administrativas.
  • En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), el hardware se despliega en servidores del Centro de Proceso de Datos (CPD) y terminales en consultas médicas.
  • Los periféricos de entrada y salida permiten la interacción entre el usuario y el sistema, facilitando la introducción de datos y la visualización de resultados.

📚 Desarrollo

Definición y alcance del hardware. El hardware se define como el conjunto de componentes físicos y tangibles que integran un sistema informático. A diferencia del software —que engloba programas y datos lógicos— y del firmware —código almacenado en dispositivos con funciones específicas de bajo nivel—, el hardware incluye elementos materiales como servidores, redes, dispositivos de almacenamiento y periféricos. En entornos institucionales como el Servicio Andaluz de Salud (SAS), su gestión exige identificar activos materiales, evaluar su ciclo de vida y garantizar su interoperabilidad dentro de infraestructuras complejas.

Estructura funcional básica. La estructura funcional de un ordenador se articula en torno a cuatro operaciones fundamentales: entrada de datos, procesamiento, almacenamiento y salida de resultados. Este modelo, aunque simplificado, permite analizar cómo interactúan los componentes físicos para ejecutar tareas administrativas, desde la introducción de datos hasta la generación de informes o la transmisión de información entre sistemas. Cada una de estas operaciones depende de elementos hardware específicos, como teclados para la entrada o pantallas para la salida.

Componentes físicos principales. Los componentes físicos esenciales de un ordenador incluyen la unidad central de procesamiento (CPU), que actúa como el "cerebro" del sistema, ejecutando instrucciones y realizando cálculos. Las memorias, tanto volátiles (RAM) como no volátiles (almacenamiento en disco), permiten guardar y acceder a datos de forma temporal o permanente. Además, los periféricos —como impresoras, escáneres o monitores— amplían las capacidades del sistema, facilitando la interacción con el usuario o con otros dispositivos.

Infraestructura en el SAS. En el ámbito del SAS, el hardware se despliega en una infraestructura distribuida que incluye servidores ubicados en el Centro de Proceso de Datos (CPD), donde se centralizan recursos críticos como bases de datos o aplicaciones corporativas. Estos servidores soportan sistemas como Diraya (historia clínica electrónica) o Receta XXI (receta electrónica), garantizando su disponibilidad y rendimiento. Además, en las consultas médicas y oficinas administrativas, se utilizan terminales y dispositivos periféricos para acceder a estos sistemas y realizar tareas operativas.

Periféricos de entrada y salida. Los periféricos de entrada permiten introducir datos en el sistema, como teclados, ratones, escáneres o lectores de códigos de barras. Por su parte, los periféricos de salida muestran o transmiten los resultados procesados, incluyendo monitores, impresoras o altavoces. En entornos sanitarios, estos dispositivos son fundamentales para registrar información clínica, generar informes o comunicar resultados a pacientes y profesionales. Su correcto funcionamiento asegura la eficiencia en procesos administrativos y asistenciales.

Redes y conectividad. El hardware también incluye componentes de red, como routers, switches o cables, que permiten la comunicación entre dispositivos y sistemas. En el SAS, la interconexión de servidores, terminales y periféricos es esencial para garantizar el acceso a aplicaciones corporativas y la transmisión de datos entre unidades organizativas. La infraestructura de red soporta procesos críticos como la gestión documental o el intercambio de información entre sistemas interoperables, como el Sistema de Información Sanitaria de Andalucía (SISA).

Importancia en la gestión administrativa. En el contexto de la gestión administrativa del SAS, el hardware no se limita a equipos individuales, sino que forma parte de un ecosistema tecnológico que soporta procesos como la planificación de agendas, la gestión de recursos humanos o el control logístico. La fiabilidad y el rendimiento de estos componentes son clave para mantener la operatividad de sistemas como GERHONTE (gestión de recursos humanos) o SIGLO (gestión logística), que generan indicadores de productividad y eficiencia.


🧩 Elementos esenciales

  • Hardware: Conjunto de componentes físicos y tangibles de un sistema informático, diferenciándose del software y el firmware.
  • Unidad Central de Procesamiento (CPU): Componente principal que ejecuta instrucciones y realiza cálculos en el ordenador.
  • Memorias: Dispositivos que almacenan datos de forma temporal (RAM) o permanente (discos duros, SSD).
  • Periféricos de entrada: Dispositivos como teclados, ratones o escáneres que permiten introducir datos en el sistema.
  • Periféricos de salida: Dispositivos como monitores, impresoras o altavoces que muestran o transmiten resultados procesados.
  • Redes: Componentes como routers, switches o cables que facilitan la comunicación entre dispositivos y sistemas.
  • Centro de Proceso de Datos (CPD): Infraestructura centralizada donde se alojan servidores y recursos críticos del SAS.
  • Terminales: Equipos utilizados en consultas médicas y oficinas para acceder a aplicaciones corporativas.
  • Estructura funcional: Modelo basado en entrada, procesamiento, almacenamiento y salida de datos.
  • Interoperabilidad: Capacidad de los sistemas hardware para comunicarse y compartir información entre sí.
  • Fiabilidad: Característica esencial del hardware en entornos administrativos para garantizar la continuidad de procesos críticos.
  • Infraestructura distribuida: Despliegue de hardware en múltiples ubicaciones, como servidores centrales y terminales remotos.

🧠 Recuerda

  • El hardware es el componente físico de un sistema informático, distinto del software y el firmware.
  • La estructura funcional de un ordenador se basa en cuatro operaciones: entrada, procesamiento, almacenamiento y salida.
  • La CPU es el componente principal encargado de ejecutar instrucciones y realizar cálculos.
  • Los periféricos de entrada y salida permiten la interacción entre el usuario y el sistema.
  • En el SAS, el hardware incluye servidores en el CPD y terminales en consultas médicas.
  • Las redes son esenciales para la comunicación entre dispositivos y sistemas en entornos administrativos.
  • La fiabilidad del hardware es crítica para mantener la operatividad de procesos como la gestión documental o logística.
  • Los componentes físicos deben garantizar interoperabilidad para soportar sistemas interconectados.
  • El hardware en el SAS soporta aplicaciones corporativas como Diraya o Receta XXI.
  • La gestión del ciclo de vida del hardware es clave en entornos institucionales complejos.

3. Software, soporte lógico de un ordenador: conceptos básicos, elementos, clasificación y funcionalidades, sistemas operativos

🎯 Idea clave

  • El software constituye el soporte lógico del ordenador, formado por programas, instrucciones y recursos que permiten el funcionamiento del hardware.
  • A diferencia del hardware, el software carece de entidad física y se materializa en secuencias de instrucciones ejecutables por el procesador.
  • Incluye no solo programas ejecutables, sino también documentación, bibliotecas, controladores y ficheros de configuración necesarios para su funcionamiento.
  • El software actúa como intermediario entre el usuario y el hardware, facilitando la realización de tareas complejas sin requerir conocimientos técnicos del sistema físico.
  • Se clasifica principalmente en software de sistema y software de aplicación, cada uno con funciones específicas en el entorno informático.
  • En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), el software soporta sistemas críticos como la historia clínica electrónica (Diraya) y la receta electrónica (Receta XXI).

📚 Desarrollo

Definición y naturaleza. El software se define como el conjunto de programas, instrucciones, reglas, documentación asociada y datos que permiten al hardware ejecutar tareas específicas. A diferencia de los componentes físicos, el software es intangible y se almacena en dispositivos de memoria como secuencias de instrucciones que el procesador interpreta y ejecuta. Su finalidad es actuar como puente entre el usuario y el hardware, simplificando la interacción con el sistema informático y permitiendo operaciones complejas sin necesidad de conocer los detalles técnicos del soporte físico.

Componentes integrales. El software no se limita a los programas ejecutables en sentido estricto. Incluye también módulos, bibliotecas, controladores, ficheros de configuración, interfaces y rutinas de servicio que garantizan su correcto funcionamiento. Además, la documentación técnica —como manuales, especificaciones y diagramas de flujo— forma parte esencial del software, ya que asegura su mantenibilidad, interoperabilidad y evolución, especialmente en entornos donde la trazabilidad y la auditoría son requisitos críticos, como en la administración sanitaria.

Relación con el hardware. El software y el hardware son realidades distintas pero inseparables en la explotación de un sistema informático. Mientras el hardware proporciona la capacidad de procesamiento y almacenamiento, el software define cómo se emplean esos recursos. Un hardware sin software carece de funcionalidad práctica general, y un software sin hardware no puede ejecutarse. Esta interdependencia es fundamental para comprender el funcionamiento integral de los sistemas informáticos en entornos profesionales como el SAS.

Clasificación básica. El software se divide principalmente en dos categorías: software de sistema y software de aplicación. El software de sistema incluye los sistemas operativos y controladores, encargados de gestionar los recursos hardware y proporcionar servicios comunes a los programas. El software de aplicación, por su parte, está compuesto por programas específicos diseñados para realizar tareas concretas, como procesadores de texto, bases de datos o aplicaciones sanitarias como Diraya y Receta XXI en el ámbito del SAS.

Sistemas operativos. Los sistemas operativos son el núcleo del software de sistema y desempeñan un papel central en la gestión de recursos hardware, como la memoria, el procesador y los dispositivos de entrada/salida. Ejemplos relevantes en el SAS incluyen Windows Server en servidores y sistemas operativos en terminales de consultas médicas. Su función es proporcionar una interfaz entre el hardware y los programas de aplicación, facilitando la ejecución de tareas y optimizando el rendimiento del sistema.

Firmware y delimitación conceptual. Es importante distinguir el software del firmware, que ocupa una posición intermedia entre el hardware y el software convencional. El firmware reside en memorias no volátiles (como la BIOS/UEFI) y controla funciones básicas del hardware, pero no se considera parte del software en sentido estricto. Esta distinción evita confusiones y permite una clasificación precisa de los componentes lógicos de un sistema informático.

Relevancia en el SAS. En el Servicio Andaluz de Salud, el software adquiere una relevancia crítica al soportar sistemas de información sanitaria, gestión administrativa y procesos de atención al ciudadano. Aplicaciones como Diraya (historia clínica electrónica) y Receta XXI (receta electrónica) son ejemplos de software de aplicación que optimizan la gestión sanitaria y mejoran la eficiencia en la prestación de servicios. La correcta comprensión de estos conceptos es esencial para garantizar su funcionamiento y mantenimiento en entornos profesionales.


🧩 Elementos esenciales

  • Software: Conjunto de programas, instrucciones y datos que permiten al hardware ejecutar tareas específicas, actuando como intermediario entre el usuario y el sistema físico.
  • Hardware: Componentes físicos del ordenador, como la CPU, memorias y periféricos, que proporcionan la capacidad de procesamiento y almacenamiento.
  • Firmware: Software embebido en hardware que controla funciones básicas del dispositivo, como la BIOS/UEFI, y no se considera parte del software convencional.
  • Software de sistema: Incluye sistemas operativos y controladores, encargados de gestionar recursos hardware y proporcionar servicios comunes a los programas.
  • Software de aplicación: Programas específicos diseñados para realizar tareas concretas, como procesadores de texto, bases de datos o aplicaciones sanitarias.
  • Sistemas operativos: Núcleo del software de sistema que gestiona recursos hardware y facilita la ejecución de programas de aplicación.
  • Documentación asociada: Manuales, especificaciones técnicas y diagramas de flujo que garantizan la mantenibilidad y evolución del software.
  • Bibliotecas y módulos: Componentes reutilizables que forman parte del software y facilitan el desarrollo de programas complejos.
  • Controladores: Programas que permiten la comunicación entre el sistema operativo y los dispositivos hardware.
  • Ficheros de configuración: Archivos que almacenan parámetros y ajustes necesarios para el funcionamiento del software.
  • Diraya: Sistema de historia clínica electrónica utilizado en el SAS para gestionar información sanitaria de pacientes.
  • Receta XXI: Aplicación de receta electrónica del SAS que optimiza la gestión de prescripciones médicas.

🧠 Recuerda

  • El software es intangible y depende del hardware para su ejecución, mientras que el hardware carece de funcionalidad sin software.
  • Incluye no solo programas ejecutables, sino también documentación, bibliotecas, controladores y ficheros de configuración.
  • Se clasifica en software de sistema (sistemas operativos, controladores) y software de aplicación (programas específicos).
  • Los sistemas operativos son esenciales para gestionar recursos hardware y facilitar la ejecución de aplicaciones.
  • El firmware no es software convencional, ya que reside en memorias no volátiles y controla funciones básicas del hardware.
  • En el SAS, aplicaciones como Diraya y Receta XXI son ejemplos clave de software de aplicación con impacto directo en la gestión sanitaria.
  • La documentación asociada al software es fundamental para su mantenimiento y evolución en entornos profesionales.
  • La interdependencia entre hardware y software es la base del funcionamiento de cualquier sistema informático.

4. Mantenimiento básico de los ordenadores (Preventivo y Correctivo)

🎯 Idea clave

  • El mantenimiento básico de los ordenadores es un conjunto de acciones técnicas y organizativas para garantizar su funcionamiento óptimo y prolongar su vida útil.
  • Se divide en dos tipos principales: preventivo, que actúa antes de que ocurra un fallo, y correctivo, que restaura la funcionalidad tras una incidencia.
  • En el Servicio Andaluz de Salud (SAS), este mantenimiento es crítico para asegurar la continuidad de los sistemas informáticos en la gestión administrativa y sanitaria.
  • El mantenimiento preventivo incluye limpieza, actualizaciones y revisiones periódicas, mientras que el correctivo se centra en el diagnóstico y reparación de averías.
  • La correcta ejecución de estas acciones reduce costes, minimiza tiempos de inactividad y evita pérdidas de información sensible.
  • La distinción entre ambos tipos permite identificar qué actuaciones pueden realizarse a nivel básico y cuáles requieren derivación a personal especializado.

📚 Desarrollo

Definición y alcance. El mantenimiento básico de los ordenadores abarca acciones técnicas, organizativas y procedimentales orientadas a preservar la operatividad, disponibilidad y vida útil de los equipos. Su objetivo es prevenir fallos mediante intervenciones planificadas (mantenimiento preventivo) o restaurar el funcionamiento normal tras una avería (mantenimiento correctivo). En entornos como el SAS, donde la dependencia de los sistemas informáticos es alta, este mantenimiento es esencial para garantizar la gestión administrativa, la atención sanitaria y la protección de datos sensibles.

Enfoque sistemático. El mantenimiento no se limita a reparaciones puntuales, sino que adopta un enfoque sistemático basado en la gestión de riesgos. El mantenimiento preventivo busca minimizar la probabilidad de fallos o vulnerabilidades, mientras que el correctivo actúa sobre los efectos ya materializados, priorizando la restauración rápida y con el menor impacto en los servicios. Esta distinción es clave para optimizar recursos y reducir tiempos de inactividad en los centros sanitarios.

Mantenimiento preventivo. Este tipo de mantenimiento incluye actuaciones como la limpieza física de los equipos, la revisión de componentes críticos (discos duros, memoria RAM, fuentes de alimentación), la actualización de software y la realización de copias de seguridad. En el SAS, la Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (DGTIC) establece planes de mantenimiento preventivo programados, que se aplican de forma centralizada en los centros sanitarios. Estas acciones evitan fallos antes de que ocurran y prolongan la vida útil de los equipos.

Mantenimiento correctivo. Cuando se produce una incidencia, el mantenimiento correctivo entra en acción para diagnosticar y resolver el problema. Incluye la identificación de la causa del fallo, la corrección elemental (como reinstalar software o reemplazar componentes básicos) y la verificación posterior. En casos complejos, se escalan las incidencias a soporte técnico especializado. Este tipo de mantenimiento es reactivo y busca restaurar la funcionalidad en el menor tiempo posible, especialmente en entornos críticos como los del SAS.

Ámbito de aplicación en el SAS. En el Servicio Andaluz de Salud, el mantenimiento de los ordenadores está centralizado en la DGTIC, que coordina tanto el mantenimiento preventivo como el correctivo. Esta estructura permite una gestión uniforme de los recursos y una respuesta ágil a las necesidades de los centros sanitarios. La DGTIC trabaja en colaboración con los servicios de soporte técnico locales y, cuando es necesario, con proveedores externos para garantizar la operatividad de los sistemas.

Importancia en la práctica administrativa. La comprensión de la distinción entre mantenimiento preventivo y correctivo es fundamental para el personal administrativo, ya que permite identificar qué actuaciones pueden realizarse a nivel básico y cuáles deben derivarse a técnicos especializados. Esto optimiza la gestión de incidencias y asegura que los equipos informáticos mantengan su funcionalidad en entornos de alta demanda, como los del SAS.

Beneficios del mantenimiento básico. La aplicación sistemática de estas acciones reduce costes operativos, minimiza los tiempos de inactividad y evita la pérdida de información crítica. Además, contribuye a la seguridad de los sistemas, al garantizar que los equipos estén actualizados y libres de vulnerabilidades. En el contexto sanitario, esto es especialmente relevante para proteger datos sensibles y asegurar la continuidad de los servicios.


🧩 Elementos esenciales

  • Mantenimiento preventivo: Conjunto de acciones planificadas para evitar fallos, como limpieza, actualizaciones y revisiones periódicas de hardware y software.
  • Mantenimiento correctivo: Intervenciones realizadas tras una avería para restaurar la funcionalidad del equipo, incluyendo diagnóstico, reparación y verificación.
  • Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (DGTIC): Órgano del SAS responsable de centralizar y coordinar el mantenimiento de los equipos informáticos.
  • Limpieza de hardware: Proceso de mantenimiento preventivo que incluye la limpieza interna y externa de componentes como discos duros, memoria RAM y fuentes de alimentación.
  • Actualizaciones de software: Acciones preventivas para mantener el sistema operativo y las aplicaciones al día, reduciendo vulnerabilidades y mejorando el rendimiento.
  • Copias de seguridad: Medida preventiva esencial para proteger la información y facilitar la recuperación en caso de fallos o pérdidas de datos.
  • Diagnóstico de incidencias: Primera fase del mantenimiento correctivo, orientada a identificar la causa del fallo para aplicar la solución adecuada.
  • Escalado a soporte técnico: Proceso de derivación de incidencias complejas a personal especializado cuando las soluciones básicas no son suficientes.
  • Gestión de riesgos: Enfoque sistemático que guía el mantenimiento, priorizando la prevención de fallos y la minimización de su impacto.
  • Continuidad operativa: Objetivo principal del mantenimiento en el SAS, asegurando que los sistemas informáticos estén disponibles para la gestión administrativa y sanitaria.

🧠 Recuerda

  • El mantenimiento básico de los ordenadores se divide en preventivo y correctivo, cada uno con objetivos y actuaciones distintas.
  • El mantenimiento preventivo actúa antes de que ocurra un fallo, mientras que el correctivo interviene tras una incidencia.
  • En el SAS, la DGTIC centraliza la gestión del mantenimiento, coordinando acciones preventivas y correctivas en los centros sanitarios.
  • La limpieza, las actualizaciones y las copias de seguridad son ejemplos clave de mantenimiento preventivo.
  • El diagnóstico y la reparación de averías son las principales acciones del mantenimiento correctivo.
  • La correcta aplicación de ambos tipos de mantenimiento reduce costes y tiempos de inactividad.
  • Es fundamental distinguir qué actuaciones pueden realizarse a nivel básico y cuáles requieren soporte especializado.
  • El mantenimiento básico contribuye a la seguridad de los sistemas y a la protección de datos sensibles.
  • La gestión de riesgos es el principio que guía la planificación del mantenimiento en entornos críticos.
  • La continuidad operativa de los sistemas informáticos es esencial para la atención sanitaria y la gestión administrativa en el SAS.

5. Nociones básicas de seguridad informática y seguridad de la información (Amenazas y riesgos cibernéticos, mecanismos de protección y técnicas de seguridad)

🎯 Idea clave

  • La seguridad informática protege los sistemas y datos frente a accesos no autorizados, daños o interrupciones.
  • La seguridad de la información garantiza la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos en cualquier formato.
  • Las amenazas cibernéticas incluyen malware, phishing, ransomware y ataques de denegación de servicio (DDoS).
  • Los mecanismos de protección abarcan firewalls, antivirus, cifrado y autenticación multifactor.
  • El mantenimiento de la seguridad requiere actualizaciones periódicas y formación de los usuarios.
  • Las técnicas de seguridad combinan medidas técnicas, organizativas y humanas para minimizar riesgos.

📚 Desarrollo

Concepto de seguridad informática. La seguridad informática se centra en proteger los sistemas, redes y dispositivos frente a amenazas que puedan comprometer su funcionamiento o la información que manejan. En el ámbito del Servicio Andaluz de Salud (SAS), esto incluye garantizar que los datos sanitarios y administrativos estén protegidos contra accesos no autorizados, modificaciones no permitidas o pérdidas accidentales. La seguridad informática no solo aborda aspectos técnicos, sino también procedimientos y políticas que regulan el uso de los recursos tecnológicos.

Seguridad de la información. A diferencia de la seguridad informática, la seguridad de la información tiene un alcance más amplio, ya que protege los datos independientemente de su formato (digital, físico o incluso oral). Sus pilares fundamentales son la confidencialidad (asegurar que solo personas autorizadas accedan a la información), la integridad (garantizar que los datos no sean alterados sin permiso) y la disponibilidad (asegurar que la información esté accesible cuando se necesite). En el SAS, estos principios son críticos para cumplir con normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley de Autonomía del Paciente.

Amenazas y riesgos cibernéticos. Las amenazas más comunes incluyen el malware (software malicioso como virus, troyanos o spyware), el phishing (suplantación de identidad para robar credenciales), el ransomware (secuestro de datos a cambio de un rescate) y los ataques de denegación de servicio (DDoS), que saturan sistemas para dejarlos inoperativos. En el entorno sanitario, estos riesgos pueden tener consecuencias graves, como la exposición de historiales clínicos o la interrupción de servicios esenciales. La identificación proactiva de estas amenazas es clave para implementar medidas preventivas efectivas.

Mecanismos de protección. Para mitigar los riesgos, se emplean herramientas como firewalls (barreras que filtran el tráfico no autorizado), antivirus (programas que detectan y eliminan malware), cifrado (transformación de datos para que solo puedan ser leídos por usuarios autorizados) y autenticación multifactor (requerir más de un método de verificación para acceder a sistemas). En el SAS, estos mecanismos se complementan con políticas de acceso restringido, segmentación de redes y copias de seguridad periódicas para garantizar la recuperación de datos en caso de incidentes.

Técnicas de seguridad. Las técnicas de seguridad combinan medidas técnicas, organizativas y humanas. Entre las técnicas técnicas destacan la segmentación de redes (dividir la red en zonas para limitar el movimiento de amenazas) y el monitoreo continuo (detección temprana de actividades sospechosas). Las medidas organizativas incluyen la elaboración de protocolos de actuación ante incidentes y la clasificación de la información según su nivel de sensibilidad. Por último, las técnicas humanas se centran en la formación de usuarios, ya que muchos incidentes de seguridad se originan por errores humanos, como el uso de contraseñas débiles o la apertura de correos fraudulentos.

Importancia de las actualizaciones. Un aspecto crítico del mantenimiento de la seguridad es la actualización periódica de sistemas operativos, aplicaciones y firmware. Las actualizaciones suelen incluir parches que corrigen vulnerabilidades conocidas, por lo que su instalación oportuna reduce el riesgo de explotación por parte de ciberdelincuentes. En el SAS, este proceso debe estar centralizado y supervisado para asegurar que todos los dispositivos cumplan con los estándares de seguridad establecidos.

Enfoque proactivo. La seguridad informática no es un estado estático, sino un proceso continuo que requiere evaluaciones periódicas de riesgos, pruebas de penetración (simulaciones de ataques para identificar vulnerabilidades) y auditorías de seguridad. En el ámbito sanitario, donde la protección de datos es especialmente sensible, este enfoque proactivo es esencial para adaptarse a nuevas amenazas y garantizar la confianza de pacientes y profesionales.


🧩 Elementos esenciales

  • Confidencialidad: Garantizar que la información solo sea accesible para personas o sistemas autorizados.
  • Integridad: Asegurar que los datos no sean alterados de forma no autorizada o accidental.
  • Disponibilidad: Garantizar que la información y los sistemas estén accesibles cuando se necesiten.
  • Malware: Software malicioso diseñado para dañar, infiltrarse o tomar el control de sistemas sin consentimiento.
  • Phishing: Técnica de ingeniería social que engaña a los usuarios para robar credenciales o información sensible.
  • Ransomware: Tipo de malware que cifra los datos de la víctima y exige un rescate para su liberación.
  • Firewall: Sistema que controla el tráfico de red, bloqueando accesos no autorizados según reglas predefinidas.
  • Cifrado: Proceso de convertir datos en un formato ilegible para terceros no autorizados, usando algoritmos y claves.
  • Autenticación multifactor (MFA): Método de verificación que requiere dos o más pruebas de identidad (ej.: contraseña + código SMS).
  • Copias de seguridad: Duplicados de datos almacenados en ubicaciones seguras para recuperar información en caso de pérdida o ataque.
  • Segmentación de red: División de una red en subredes para limitar la propagación de amenazas y mejorar el control de accesos.
  • Actualizaciones de seguridad: Parches y mejoras que corrigen vulnerabilidades en sistemas operativos y aplicaciones.

🧠 Recuerda

  • La seguridad informática protege sistemas y datos, mientras que la seguridad de la información abarca todos los formatos de datos.
  • Los tres pilares de la seguridad de la información son confidencialidad, integridad y disponibilidad.
  • Las amenazas más comunes incluyen malware, phishing, ransomware y ataques DDoS.
  • Los firewalls, antivirus y cifrado son herramientas clave para proteger los sistemas.
  • La autenticación multifactor añade una capa adicional de seguridad frente a accesos no autorizados.
  • Las actualizaciones periódicas son esenciales para corregir vulnerabilidades conocidas.
  • La formación de usuarios reduce el riesgo de incidentes causados por errores humanos.
  • Las copias de seguridad permiten recuperar datos en caso de pérdida o ataque.
  • La segmentación de redes limita el impacto de posibles brechas de seguridad.
  • Un enfoque proactivo, con auditorías y pruebas de penetración, es clave para adaptarse a nuevas amenazas.

6. Conceptos básicos de dispositivos de movilidad (portátiles, tablets, móviles)

🎯 Idea clave

  • Los dispositivos de movilidad son equipos informáticos diseñados para su uso portable y autónomo, con batería propia, almacenamiento local y conectividad inalámbrica.
  • En el ámbito del SAS, esta categoría incluye portátiles, tablets y móviles, diferenciándose del concepto técnico más estricto de mobile device.
  • El portátil se orienta a productividad prolongada, integrando pantalla, teclado físico y batería en un formato transportable.
  • La tableta combina interacción táctil con tamaño intermedio, facilitando consulta, lectura y trabajo ligero mediante accesorios opcionales.
  • El teléfono móvil inteligente prioriza comunicación, aplicaciones y conectividad ubicua en el formato más portable.
  • La gestión corporativa de estos dispositivos abarca alta, configuración, actualizaciones, distribución de aplicaciones y medidas de seguridad como bloqueo o borrado remoto.

📚 Desarrollo

Definición y alcance. Los dispositivos de movilidad son equipos informáticos concebidos para operar fuera de entornos fijos, caracterizados por su portabilidad, autonomía energética, almacenamiento local y conectividad inalámbrica. En el contexto del Servicio Andaluz de Salud (SAS), esta categoría adopta un enfoque funcional amplio, incluyendo no solo smartphones y tablets —que responden al concepto técnico estricto de mobile device— sino también ordenadores portátiles. Su finalidad es facilitar el tratamiento, consulta, captura o comunicación de información en desplazamiento, integrándose en los flujos administrativos y clínicos de la organización.

Características comunes. Todos estos dispositivos comparten elementos técnicos esenciales: sistema operativo, capacidad de ejecutar aplicaciones, conectividad inalámbrica (Wi-Fi, Bluetooth, redes móviles) y sincronización con otros sistemas. Además, incorporan batería propia para garantizar autonomía y almacenamiento local para gestionar datos sin dependencia de infraestructuras fijas. Estas características los diferencian de los equipos de sobremesa, aunque su equilibrio entre productividad, ligereza y ergonomía varía según la categoría.

Portátiles: productividad y versatilidad. Los ordenadores portátiles destacan por integrar pantalla, teclado físico y batería en un formato transportable, optimizado para tareas prolongadas de productividad. Su diseño prioriza la multitarea y el trabajo documental, ofreciendo mayor capacidad de procesamiento y compatibilidad con periféricos (monitores externos, teclados adicionales). Aunque su movilidad es media —por tamaño y peso—, son la opción preferente cuando se requiere escritura intensiva o manejo de aplicaciones complejas, como en entornos administrativos del SAS.

Tablets: interacción táctil y movilidad intermedia. Las tabletas se caracterizan por su interacción táctil, tamaño intermedio y ligereza, lo que las hace ideales para consulta visual, anotaciones o trabajo ligero. Su versatilidad aumenta con accesorios como lápices digitales o teclados opcionales, aunque su productividad documental es menor que la de un portátil. En el ámbito sanitario, son útiles para acceder a historiales clínicos, registrar datos en movilidad o realizar consultas rápidas, combinando portabilidad con una experiencia de usuario intuitiva.

Móviles: inmediatez y comunicación. Los teléfonos móviles inteligentes son los dispositivos más portables, diseñados para acceso inmediato, comunicación y captura de información. Su rasgo central es la integración de funciones telefónicas con aplicaciones, sensores (GPS, cámara) y conectividad ubicua. Aunque su capacidad para tareas extensas es limitada, son esenciales para autenticación, notificaciones o acceso rápido a datos, especialmente en entornos donde la disponibilidad constante es crítica, como la atención sanitaria urgente.

Diferencias funcionales y criterios de elección. La elección entre portátil, tablet o móvil depende del uso prioritario: productividad prolongada (portátil), consulta visual y movilidad (tablet) o inmediatez y comunicación (móvil). Los formatos híbridos, como los dispositivos 2-in-1, intentan combinar ventajas, pero no eliminan la necesidad de analizar requisitos específicos, como el tipo de entrada (teclado físico vs. táctil) o el sistema operativo. En el SAS, esta clasificación permite relacionar hardware, software y conectividad con las necesidades operativas de cada área.

Gestión y seguridad corporativa. La gestión de estos dispositivos en entornos organizativos incluye procesos de alta, configuración, actualización de software y distribución de aplicaciones. Además, requiere medidas de seguridad específicas, como autenticación robusta, cifrado de datos, bloqueo remoto o borrado en caso de pérdida. Estas prácticas, alineadas con normativas como el Esquema Nacional de Seguridad, son fundamentales para proteger la información sensible manejada en el ámbito sanitario y administrativo.


🧩 Elementos esenciales

  • Portabilidad: Capacidad de los dispositivos para ser transportados y utilizados en diferentes ubicaciones, sin dependencia de infraestructuras fijas.
  • Autonomía energética: Presencia de batería propia que permite el funcionamiento sin conexión a la red eléctrica durante períodos prolongados.
  • Almacenamiento local: Capacidad de guardar datos en el propio dispositivo, sin necesidad de acceder a servidores remotos de forma constante.
  • Conectividad inalámbrica: Integración de tecnologías como Wi-Fi, Bluetooth o redes móviles para comunicación y sincronización con otros sistemas.
  • Sistema operativo: Software base que gestiona los recursos del dispositivo y permite la ejecución de aplicaciones, común a portátiles, tablets y móviles.
  • Interacción táctil: Método de entrada principal en tablets y móviles, que facilita la navegación y el uso de aplicaciones sin periféricos adicionales.
  • Teclado físico: Componente distintivo de los portátiles, optimizado para escritura intensiva y productividad documental.
  • Productividad prolongada: Capacidad de los portátiles para realizar tareas complejas o multitarea durante largos períodos, superior a la de tablets o móviles.
  • Consulta visual: Ventaja de las tablets para acceder a información de forma rápida e intuitiva, gracias a su pantalla táctil y tamaño intermedio.
  • Comunicación ubicua: Rasgo central de los móviles, que integran funciones telefónicas, mensajería y acceso a aplicaciones en cualquier momento y lugar.
  • Accesorios opcionales: Elementos como teclados, lápices digitales o soportes que amplían la funcionalidad de tablets y móviles, adaptándolos a diferentes usos.
  • Gestión corporativa: Procesos de alta, configuración, actualización y seguridad aplicados a los dispositivos en entornos organizativos como el SAS.

🧠 Recuerda

  • Los dispositivos de movilidad comparten batería, almacenamiento local y conectividad, pero difieren en productividad, portabilidad y uso principal.
  • El portátil es la opción natural para tareas prolongadas que requieren teclado físico y multitarea.
  • La tableta destaca en consulta visual, movilidad y versatilidad con accesorios, aunque su productividad documental es limitada.
  • El móvil prioriza inmediatez, comunicación y disponibilidad constante, siendo el más portable pero menos adecuado para trabajo extenso.
  • La gestión corporativa incluye configuración, actualizaciones y medidas de seguridad como bloqueo o borrado remoto.
  • La elección entre portátil, tablet o móvil depende del equilibrio entre productividad, ligereza y necesidades específicas de cada tarea.
  • Los formatos híbridos no eliminan la necesidad de analizar el sistema operativo, la forma de entrada o el tipo de trabajo prioritario.
  • En el SAS, estos dispositivos son clave para integrar movilidad en procesos administrativos y clínicos, mejorando la eficiencia y accesibilidad.

Test por tema SAS

Practica este tema de Técnico/a Medio-Gestión Función Administrativa, opción Administración General con test por tema SAS, preguntas justificadas por tema y simulacros tipo examen. No son preguntas oficiales del SAS: son práctica privada de OposAs para estudiar con criterio.

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Has visto un tema abierto completo. En la demo puedes comprobar cómo encajan el temario, las preguntas justificadas y los simulacros dentro de OposAs.

Qué vas a probar

Una demo pensada para decidir con criterio

Temario, test y simulacro conectados

La idea no es solo leer un tema: es estudiar con continuidad y comprobar cómo se relaciona con el resto de herramientas.

Preguntas justificadas

Verás explicaciones de la correcta y de las incorrectas para estudiar con más criterio, no solo para memorizar.

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Requisitos para presentarte

Estos son los requisitos principales para Técnico/a Medio-Gestión Función Administrativa, opción Administración General. OposAs resume los requisitos principales para orientarte; la convocatoria oficial vigente es siempre la referencia válida.

Titulación mínima

Diplomado/a, Ingeniero/a Técnico/a, Arquitecto/a Técnico/a, Grado o equivalente.

Requisitos comunes

  • Tener 16 años cumplidos y no exceder la edad máxima de jubilación forzosa.
  • Cumplir el requisito de nacionalidad indicado en las bases generales: nacionalidad española, de la Unión Europea o supuestos asimilados.
  • Poseer la capacidad funcional necesaria para desempeñar las tareas de la categoría.
  • No haber sido separado/a del servicio ni estar inhabilitado/a para funciones públicas o para la profesión correspondiente.
  • No haber sido condenado/a por sentencia firme por delitos contra la libertad e indemnidad sexual, en los términos de las bases generales.
Detrás de OposAs

Fuera del código también hay música, discos y radio. La misma forma de hacer las cosas: con alma, pasión y criterio.

Construí OposAs para practicar test y entender cada fallo sin pelearme con "tochos de textos infinitos".

OposAs nació preparando una oposición del SAS y se ha convertido en una forma de practicar test, corregir fallos y estudiar con explicaciones claras.

Practicar test, aprender por qué la correcta lo es y, sobre todo, por qué las incorrectas no lo son.

OposAs está pensado para practicar test y aprender mientras corriges, sin tragarte textos interminables antes de empezar. Cuando fallas, la justificación te ayuda a entender la correcta y, sobre todo, las incorrectas: ahí suele estar el aprendizaje.

No hay una empresa detrás. Hay una persona que construyó desde cero una herramienta para que estudiar no se convierta en algo pesado, sino en un proceso más claro, practicable y llevadero.

De opositor a opositor, Serafín.